La salmonicultora Icelandic Salmon AS, matriz de Arnarlax, reportó sus resultados financieros del segundo trimestre de 2025, marcados por un entorno desafiante debido a un brote de Bacterial Kidney Disease (BKD) en su generación 2023, precios internacionales más bajos y mayores costos de producción.
Resultados financieros y operativos
Durante el trimestre, la compañía cosechó 4.000 toneladas, un volumen superior al esperado, al acelerar la cosecha de la generación 2023 afectada por BKD. Esto se tradujo en un Operational EBIT negativo de EUR -8,3 millones, equivalente a -2,09 EUR/kg, impactado por los altos costos biológicos y la debilidad del mercado.
Los ingresos operativos alcanzaron EUR 25 millones, frente a EUR 9,7 millones en el mismo periodo de 2024, impulsados por mayor volumen pese a precios más bajos. En el balance, los activos totales aumentaron a EUR 264 millones, mientras que el ratio de capital disminuyó de 55% a 47%, reflejando pérdidas operativas, ajustes de valor negativos por EUR 9,5 millones y un mayor endeudamiento. La deuda financiera neta se situó en EUR 98 millones, con liquidez disponible de EUR 63 millones.
Guía de volúmenes y perspectivas
Debido a los problemas sanitarios y a la necesidad de completar la cosecha de la generación 2023 durante el tercer trimestre, la compañía redujo su proyección de cosecha para 2025 de 15.000 a 13.000 toneladas. Sin embargo, espera comenzar en octubre la cosecha de la generación 2024, que muestra un buen desempeño biológico, lo que permitiría una mejora en los costos a partir del cuarto trimestre.
A largo plazo, Icelandic Salmon mantiene su meta de alcanzar 26.000 toneladas anuales, apoyada en inversiones en su cadena productiva, como la planta de post-smolt Laxabraut, que entrará en operación en la segunda mitad de este año.
Mercado y condiciones externas
El mercado global de salmón mostró una alta oferta que presionó los precios, con un promedio EUR 2,55/kg inferior al registrado en el mismo periodo de 2024. En cuanto a destinos, 12% de los volúmenes se enviaron a Norteamérica y 9% a Asia.
El CEO, Bjørn Hembre, expresó su preocupación por el aumento de los aranceles en Estados Unidos —que pasaron de 10% a 15% en agosto— aunque aún no han comercializado volúmenes bajo esa tasa. “El mercado sigue siendo incierto en el corto y mediano plazo, con presión de oferta global y el impacto de tarifas en EE. UU., aunque esperamos que la oferta mundial se modere en la segunda mitad del año y los precios se normalicen”, señaló.
Contexto regulatorio y visión a futuro
La compañía también informó sobre el estado de sus licencias. Tras la revocación de un permiso de 10.000 toneladas en Ísafjarðardjúp en 2024, continúa trabajando con autoridades islandesas para recuperar la autorización bajo medidas correctivas. Además, mantiene solicitudes en curso para ampliar su biomasa máxima autorizada (MAB) en otras áreas de los Westfjords.
A pesar de los resultados adversos del trimestre, la administración destacó la importancia estratégica de la salmonicultura para Islandia, que en 2024 representó el 6% del valor total de las exportaciones del país. “Esperamos una reducción en nuestros costos desde el cuarto trimestre en adelante, lo que nos permitirá avanzar hacia un crecimiento sostenible y rentable”, concluyó Hembre.


















