Según los indicadores del mes de septiembre, se establece que el precio de la dorada disminuyó un 0,32%, mientras que las truchas blanca y salmón vieron una caída del 1,35% y 1,31%, respectivamente. A pesar de estas disminuciones moderadas en el último mes, el análisis general de la tendencia a lo largo de 2024 revela una reducción más significativa en comparación con el año anterior.
Estos precios se basan en estimaciones promedio proporcionadas por los principales operadores de materias primas en España, que reflejan la evolución de las materias primas esenciales para la alimentación animal.
Factores que impactan en los alimentos
Es importante tener en cuenta que varios factores influyen en los precios de los alimentos comerciales, incluyendo la formulación específica de cada productor, los costos de transporte, la disponibilidad y calidad de las materias primas, los aditivos necesarios para asegurar la salud y el crecimiento óptimo de los peces, así como la tecnología de procesamiento utilizada y los acuerdos particulares con los productores.
Precios
A lo largo de 2024, los precios de los alimentos para dorada y ambas variedades de trucha han disminuido más del 10% en comparación con 2023. En particular, los precios de la dorada se han reducido un 11,12% respecto a agosto de 2023, mientras que las truchas arcoíris han visto caídas de entre el 11,23% (trucha blanca) y el 11,58% (trucha asalmonada). Esta tendencia a la baja está impulsada por la estabilización de los precios de materias primas clave como el maíz, la cebada y la harina de soja, junto con mejoras en las condiciones económicas generales.
Factor anchoveta
Además, la temporada de pesca de anchoveta en Perú ha facilitado una mayor disponibilidad de harina y aceite de pescado, ingredientes esenciales para la acuicultura, lo que ha contribuido a estabilizar los precios de estos productos marinos.
Sin embargo, el mercado de alimentos para acuicultura no ha experimentado un descenso uniforme en los precios. Factores externos, como la volatilidad en los precios de las materias primas, tensiones geopolíticas, y el uso de soja no transgénica —que es más cara y menos disponible que la soja transgénica— han limitado una caída más pronunciada. Esta situación tiene un impacto particular en la acuicultura europea, sugiriendo que las reducciones de precios podrían ser menos acentuadas en el futuro.
Estabilización
A pesar de la tendencia a la baja, los precios de los alimentos siguen siendo un 30% superiores al mínimo histórico alcanzado en 2017, lo que indica que es poco probable que se regrese a esos niveles en el corto plazo. La estabilización de precios en los últimos meses sugiere que las caídas más pronunciadas ya han tenido lugar. Por ejemplo, entre junio y julio de 2024, las reducciones de precios fueron menores que en meses anteriores, lo que refuerza la idea de un enfriamiento en la tendencia descendente.



















