La mortalidad de los salmones de cultivo en la fase de agua de mar ha experimentado una ligera disminución en 2024, con una tasa del 15,4%, frente al 16,7% registrada en 2023. Según los informes mensuales de pérdidas proporcionados por los acuicultores a la Dirección de Pesca de Noruega, se contabilizaron 57,8 millones de salmones muertos durante este período, una cifra inferior a los 62,8 millones reportados el año anterior, aunque todavía superior a los datos de 2022. A pesar de esta mejora, el número de muertes sigue siendo motivo de atención para la industria.
Interpretación de datos de la mortalidad
Ingunn Sommerset, directora de Salud y Bienestar de los Peces en el Instituto Veterinario Noruego, destacó que «las cifras muestran que el aumento de la mortalidad que hemos observado en los últimos años no continuó en 2024. Es demasiado pronto para confirmar si esta es una tendencia permanente, pero estamos viendo que muchos acuicultores están implementando estrategias para reducir la mortalidad de manera sistemática.»
Las áreas de producción más destacadas en cuanto a la mejora de la mortalidad fueron la zona 2 (Ryfylke) y la zona 3 (Karmøy a Sotra), donde se registraron las mayores reducciones. La tasa de mortalidad en la zona 2 disminuyó en 10,2 puntos porcentuales, pasando del 22,4% en 2023 al 12,2% en 2024, mientras que en la zona 3 la disminución fue de 8,2 puntos, con un descenso de 25,7% a 17,5%.
Sin embargo, la zona de producción 6 (Nordmøre y Sør-Trøndelag) experimentó un aumento significativo, alcanzando una tasa de mortalidad del 22,4%, frente al 16,3% del año anterior, lo que resalta la variabilidad de las condiciones en las distintas regiones.
Por otro lado, en el norte de Noruega, la mayoría de las áreas reportaron una ligera disminución, pero en la zona de producción 11 (Kvaløya – Loppa) y en la zona 12 (Finnmark occidental), se registraron incrementos de mortalidad, con tasas que pasaron del 9,8% al 10,2% y del 12,7% al 14,2%, respectivamente.

Metodología de medición
El Instituto Veterinario Noruego ha utilizado un método bien documentado y establecido para calcular la mortalidad anual, que incluye el cálculo de una tasa de mortalidad mensual promedio, lo que permite obtener una imagen precisa de la situación durante el año y proporciona un indicador fiable del bienestar de los peces en las granjas.
«Los factores detrás de las cifras de mortalidad de 2024, así como otros aspectos relacionados con la salud y el bienestar de los peces, se analizarán más a fondo en el Informe sobre la Salud de los Peces», señaló Sommerset. Este informe será presentado durante la Conferencia de FriskFisk, que se celebrará el 11 de marzo en Tromsø, Noruega.
Las cifras de mortalidad en la salmonicultura siguen siendo un tema de interés para la industria y las autoridades, y se espera que los avances en las estrategias de manejo y bienestar de los peces continúen siendo un enfoque clave para reducir las pérdidas en el futuro.



















