El informe anual de riesgo «Risikorapport norsk fiskeoppdrett 2026» ha encendido las alarmas. Según los datos preliminares de enero de 2026, la producción de salmón de cultivo en Noruega aumentó en 200.000 toneladas entre 2024 y 2025, marcando el mayor crecimiento interanual desde que se iniciaron los registros oficiales en 1980.

La paradoja del Sistema de Semáforo
Lo más sorprendente del reporte es que este crecimiento se produjo incluso en las zonas con restricciones ambientales más severas. Bajo el sistema de «semáforo» noruego, áreas como PO3 (Karmøy a Sotra) y PO4 (Nordhordland a Stadt) han enfrentado reducciones obligatorias de capacidad debido a la presión de los piojos de mar sobre el salmón silvestre.
No obstante, las cifras muestran una realidad distinta: desde 2018, la producción en PO4 ha aumentado un 30%, a pesar de haber recibido tres órdenes de reducción de biomasa máxima permitida (MTB).
El informe explica que los productores han optimizado sus licencias mediante el uso de post-smolts de mayor tamaño (reduciendo el tiempo de exposición en el mar) y aprovechando las excepciones regulatorias que permiten crecer a centros individuales que mantengan bajos niveles de piojos, independientemente del estado general de su zona.
Bienestar animal: El costo de la eficiencia
A pesar del éxito productivo, el informe de riesgo 2026 no es autocomplaciente. En 2025, se reportaron cerca de 67 millones de peces perdidos (entre mortalidad directa y descartes).
El Instituto identifica a los tratamientos no farmacológicos (IMM) (métodos mecánicos y térmicos para eliminar piojos) como los principales responsables del deterioro del bienestar animal. «La mortalidad sigue siendo el mayor desafío de sostenibilidad para el sector», indica el documento, situando la tasa de pérdida nacional entre un 17% y 18%.
Factores climáticos y sanitarios
El 2025 fue un año de contrastes ambientales. Por un lado, la baja presencia de medusas y algas nocivas en gran parte de la costa favoreció la supervivencia. Sin embargo, las olas de calor marinas registradas en el oeste del país aceleraron el ciclo de vida de los piojos, obligando a aumentar la frecuencia de las desparasitaciones y, por ende, el estrés de los peces.
En cuanto a enfermedades, se observó una tendencia positiva en la reducción de casos de Pankreassykdom (PD), alcanzando su nivel más bajo desde 2004, mientras que la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA) mostró un ligero repunte con 18 casos detectados.
Hacia la «flexibilidad ambiental»
Para enfrentar la presión del sistema de semáforo, el gobierno noruego comenzó a implementar en octubre de 2025 la nueva «miljøfleksordningen» (esquema de flexibilidad ambiental). Esta medida permite que las empresas que sufrieron recortes de capacidad en zonas rojas puedan recuperar ese volumen si transitan hacia tecnologías de emisión cero o sistemas cerrados, buscando romper el vínculo entre el volumen producido y la presión de parásitos en el entorno.


















