Piscine orthoreovirus (PRV) es un virus ampliamente distribuido entre las poblaciones acuícolas mundiales de salmónidos. El salmón coho (Oncorhynchus kisutch) es una especie de creciente importancia productiva y económica en Chile, y en este sentido, la presencia de PRV ha generado preocupación por su impacto en la salud y el bienestar de esta especie.
Bajo este escenario, el equipo de Pathovet Labs desarrolló un nuevo estudio titulado «La infección por PRV-1b y PRV-3a se asocia con la misma enfermedad clínica en salmón coho (Oncorhynchus kisutch) cultivado en Chile: desentrañando la patogénesis de la cardiomiopatía y la ictericia hemolítica (OCHJ) orthoreoviral» que tuvo como objetivo describir comparativamente las manifestaciones clínicas, los cambios patológicos y la patogénesis asociados a la infección por PRV en dos centros de cultivo diferentes de salmón coho producido en Chile a través de un estudio observacional descriptivo longitudinal prospectivo.
Al respecto, el Dr. Marco Rozas, Founder & CEO de Pathovet Labs, explicó que este estudio permite arrojar más luces frente a un tema sanitario tan importante para la industria del salmón coho en Chile. “Esta enfermedad y este agente patógeno ha sido representado de diferentes formas durante 20 años, inclusive desde el año 98’ cuando comenzamos a ver los primeros casos de Síndrome Ictérico del Salmón coho (SISC)”, contextualizó Rozas.
En este sentido, explicó que la investigación contribuye a “ordenar un poco y clasificar mejor todo, porque los dos subgrupos, el PRV-1b y el PRV-3a, son altamente prevalentes en la industria actualmente y tienen un tropismo bastante específico. Inicialmente, causan una cardiomiopatía, pero luego, al ingresar al sistema circulatorio, infectan los eritrocitos. Estos glóbulos rojos se debilitan, se rompen y liberan hemoglobina, lo que provoca cuadros de ictericia prehepática o debido a hemólisis (ruptura de glóbulos rojos). En este estudio, demostramos que ambos subgrupos de PRV producen exactamente el mismo cuadro clínico en condiciones de campo», recalcó.
Además, destacó que con el hallazgo se acota mejor el tema de la categoría de la enfermedad y de la mortalidad que registran los productores en el campo. “Porque actualmente se usan tres categorías: HSMI-like, ruptura cardíaca y síndrome ictérico, y lo que estamos diciendo es que estas tres categorías son la misma enfermedad y es por eso que proponemos este nuevo nombre que se llama cardiomiopatía e ictericia hemolítica (OCHJ) orthoreoviral, este último porque es por los dos orthoreovirus descritos en Chile, sin ninguna diferencia, y esto nos permite catalogar mejor esta enfermedad”, aseveró el investigador.
Resaltó que estos resultados también tienen un impacto a nivel normativo producto de que actualmente las empresas catalogan esta enfermedad o infecciones por PRV con las tres categorías mencionadas anteriormente. Por esta razón sugirió que «Sernapesca debería usar una sola categoría que se llame cardiomiopatía e ictericia hemolítica (OCHJ) orthoreoviral de tal manera de definir un programa actualizado de prevención y control de esta enfermedad en el salmón coho soportado por esta nueva información”.

caracterizada por cardiomiopatía, anemia hemolítica e ictericia prehepática en salmones coho cultivado en Chile. Créditos Pathovet.
Un zoom al experimento y sus resultados
Se analizaron dos grupos de salmón coho de diferentes grupos de peces que fueron sembrados en el año y de diferentes empresas productoras de salmón que fueron sometidos a un estudio epidemiológico observacional descriptivo longitudinal prospectivo durante ocho meses (y muestreados en 3 puntos de control) durante toda la fase de crecimiento en jaulas ubicadas en la Isla de Chiloé, región de Los Lagos.
Se muestrearon selectivamente 24 especímenes de tres jaulas diferentes (8 de cada una) en enero de 2021 (punto de control 1; CP1), 22 especímenes se recolectaron de las mismas jaulas en marzo de 2021 (punto de control 2, CP2), y finalmente, 21 peces se recolectaron en junio de 2021 (punto de control 3, CP3). De manera similar, en el grupo 2, se muestrearon 20 peces de dos jaulas diferentes (10 de cada una) en cada uno de los puntos de control realizados en marzo, junio y agosto de 2023.
Los resultados demostraron que PRV-1b y PRV-3a se asocian de forma independiente con la misma presentación clínica y patológica en salmón coho cultivado. La patología microscópica de la enfermedad asociada a PRV-1b y PRV-3a se caracterizó principalmente por hallazgos degenerativos e inflamatorios en el corazón e hígado.
En tanto, los biomarcadores hematológicos y de bioquímica sanguínea en los peces exhibieron alteraciones, manifestándose como anemia hemolítica e ictericia prehepática probablemente debido a hiperbilirrubinemia indirecta.
Al mismo tiempo, a pesar de una notable reducción de la carga viral de ambos subgrupos del PRV en los tejidos, la frecuencia de las lesiones micro- y macroscópicas aumentó durante la fase final del estudio.
También es importante considerar que el stress p.e. ataques de lobos marinos, son fundamentales para la proliferación viral y la manifestación clínica.
Ahora bien, la patogénesis asociada tanto al PRV-1b como al PRV-3a indicaría un tropismo específico por eritrocitos, y cardiomiocitos del miocardio esponjoso. Por esta razón, la enfermedad fue denominada «Orthoreoviral Cardiomyopathy and Hemolytic Jaundice» (OCHJ).
Proyecciones de la investigación
Rozas señaló que están proyectando esta investigación para realizar un análisis más amplio sobre la patogénesis, respuesta inmunológica y de vigilancia de estos subgrupos de PRV.
En este sentido, el investigador se pregunta si “¿es lo mismo que el síndrome ictérico del 98′? Eso no lo podemos confirmar todavía, pero hipotéticamente siento que puede ser lo mismo, sin embargo, este estudio no confirmó que el síndrome ictérico del 98′ sea el mismo que el síndrome ictérico que comenzamos a ver hace unos diez años asociado a PRV”, analizó.
Además, el CEO de Pathovet señaló que «en ambos casos de infección por PRV-1b y PRV-3a en centros de cultivo diferentes y en empresas diferentes, que causó la misma enfermedad, hubo un factor común que fue el ataque de un lobo marino muy significativo, porque esto determina estrés, la presentación clínica y la mortalidad en condiciones de campo”.
Explicó que “cuando se hacen desafíos experimentales en pisciculturas con estos tipos de PRV en el salmón del Pacífico en general, los peces se infectan pero lo que no ocurre es el brote, ya que no se enferman con signos clínicos claros y mortalidad clara, entonces esto nos da una señal de que debiesen existir algunos factores intrínsecos que determinen que la replicación viral se intensifique y así se manifieste la enfermedad clínica”.
Por lo tanto, adelantó que “hay una línea de trabajo de cómo asociar el estrés a la presentación de esta enfermedad asociada a los desafíos con PRV-1b y PRV-3a en salmón coho en condiciones de campo».


















