En el marco de la conferencia anual sobre piojo de mar organizada por FHF, representantes técnicos de cuatro grandes regiones productivas de Noruega presentaron su “Lusestatus og situasjonsbeskrivelse” (estado del piojo y descripción de situación) correspondiente a la temporada 2025.
Las exposiciones, a cargo de especialistas de DNV y HAVET, mostraron un escenario común: mayor presión biológica asociada a temperaturas elevadas, pero con una industria que logró mejorar el control respecto de 2024 gracias a más capacidad operativa, menor uso de fármacos y mayor coordinación zonal.
Finnmark: menos fármacos y mejor planificación tras la crisis 2024
Marte Fredriksen, de DNV, presentó la situación de Finnmark (PO12 y PO13), región que en 2024 enfrentó una fuerte ola de calor marina que disparó la presión de piojo y superó la capacidad de tratamiento disponible.
Durante ese año, el promedio de hembras adultas se mantuvo cercano a 0,5 en otoño. Sin embargo, en 2025 la región logró revertir la tendencia:
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Promedios cercanos a 0,1 hembras adultas en otoño.
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Reducción significativa en el uso de tratamientos farmacológicos.
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Mayor utilización de baños con agua dulce y termoterapia.
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Cobertura de láser en cerca del 50% de los centros activos.
Uno de los cambios estratégicos fue la disminución deliberada del uso de emamectina (Slice), privilegiando tratamientos no farmacológicos y una planificación más anticipada. No obstante, se observó un aumento de Caligus elongatus (piojo silvestre), lo que generó desafíos adicionales en algunos centros.

Nordland: menos diferencia térmica y más presión ambiental
Kristin Ottesen, de HAVET, abordó la situación en la zona que abarca PO8 a PO11 (Helgeland, Nordland norte y Troms). Uno de los puntos centrales fue la reducción del histórico gradiente térmico entre el norte y el centro del país. Según la especialista, las diferencias de temperatura se están acortando, lo que modifica la dinámica del piojo y otros agentes sanitarios.
En 2025 la región enfrentó:
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Más episodios de floraciones algales.
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Eventos de bajo oxígeno.
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Problemas branquiales primarios.
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Primeros tratamientos relevantes por AGD.
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Brotes de Pasteurella.
En cuanto al piojo, si bien 2025 fue menos cálido que 2024, el número de tratamientos fue similar, reflejando una presión sostenida. La diferencia estuvo en la mayor capacidad instalada localmente y un uso más estratégico del láser, especialmente en períodos fríos. Ottesen planteó una reflexión relevante: el cumplimiento del límite regulatorio de 0,5 hembras adultas no necesariamente equivale a una reducción real del smittepress (presión de infección), lo que abre debate sobre la efectividad estructural del modelo de coordinación zonal.
Trøndelag: alta biomasa y presión prolongada
Cecilie Skjengen, de DNV, expuso la situación en PO5–7 (Trøndelag), zona con mayor biomasa productiva que otras regiones. Durante 2025 se registraron temperaturas entre 1 y 2°C por sobre el promedio histórico, lo que extendió el período de alta presión de piojo más allá de la tradicional temporada estival. En algunas semanas, hasta el 50% de los centros en PO6 se encontraban realizando tratamientos simultáneamente. A pesar de ello, la mortalidad asociada a tratamientos se mantuvo estable o con tendencia levemente descendente.
Paralelamente, la región enfrentó:
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Epidemia de SAV2.
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Nuevos casos de BKD.
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Brotes de ILA.
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Problemas branquiales persistentes.
Un cambio estructural destacado fue la fuerte reducción en el uso de peces limpiadores, lo que dejó a muchos centros sin una herramienta preventiva permanente, aumentando la dependencia de tratamientos y tecnologías como el láser y la producción sumergida.
Vestlandet: coordinación intensiva en zona de semáforo rojo
Catrine Kalgraff, también de DNV, presentó la situación en PO1–4 (Vestlandet), históricamente clasificada en rojo dentro del sistema de “semáforo” noruego. La región opera bajo siete redes sanitarias activas con reuniones mensuales de coordinación. En 2025, la temperatura aumentó significativamente desde mayo, generando presión adicional.
En PO2–4 aumentó el número de tratamientos, mientras que en PO1 disminuyeron gracias a un uso más intensivo de peces limpiadores. Un dato relevante fue que en PO3, pese a un aumento de biomasa, el promedio de hembras adultas disminuyó respecto de años anteriores, reduciendo potencial impacto sobre smolt silvestre migratorio.
Tendencias estructurales para 2026
Las cuatro regiones coincidieron en varios puntos:
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Las olas de calor marinas 2024–2025 modificaron la dinámica del piojo en todo el país.
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Se observa una transición hacia menos dependencia de fármacos y mayor uso de métodos combinados.
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La coordinación zonal sigue siendo clave, aunque su impacto estructural es debatido.
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La interacción entre piojo, salud branquial y enfermedades bacterianas o virales aumenta la complejidad sanitaria.
Aunque 2025 mostró mayor control que 2024, el equilibrio sigue siendo frágil en un escenario de temperaturas elevadas, mayor biomasa y creciente presión ambiental.
El piojo de mar continúa siendo el principal motor de innovación tecnológica y ajuste operativo en la salmonicultura noruega, pero la discusión comienza a desplazarse desde el tratamiento hacia la prevención estructural y la robustez sanitaria del pez.


















