La industria del salmón en Chile está avanzando hacia un modelo más sustentable y cercano a las comunidades, poniendo a los territor
Felipe Díaz, director de Comunidades de SalmonChile, destacó el trabajo realizado durante años con las comunidades para levantar las inquietudes, aspiraciones y preocupaciones que surgen en las zonas donde opera la industria. “Llevamos algunos años generando un plan de trabajo de la industria. De hecho, los diálogos salmoneros reunieron a más de mil personas en ocho encuentros y en seis regiones. Ahí pudimos levantar, de la mano de las comunidades, pescadores, trabajadores y proveedores, una visión de cada territorio”, explicó Díaz.
A partir de esta recopilación de información se estructuró un plan de trabajo con pilares claros, que están publicados en el libro disponible en la página de SalmonChile. Estos pilares incluyen sustentabilidad, acercamiento al producto y relación con las comunidades, y se desarrollan de manera orgánica con la participación de autoridades y actores locales.

El arribo del Plan Salmon 20250
El ejecutivo del gremio apunta que todo ese trabajo, gracias a la relación permanente que tienen con las autoridades de las distintas regiones, han ido siendo considerados y en este caso en el Plan Salmón 2050 también. “El Plan 2050 también tiene desafíos en sostenibilidad, en el cuidado de nuestros trabajadores y en temas normativos, que surgieron directamente de los diálogos. Existe una sinergia entre autoridades, comunidades y empresas para aportar al desarrollo de los territorios con esta visión compartida”, agregó Díaz.
El director destacó además la evolución de las relaciones con las comunidades: “Hoy día hay mayor vínculo, mayor comunicación y mayor entendimiento. Se sienten más parte de los territorios, pero sigue siendo un trabajo permanente. En algunos lugares el vínculo es fuerte, en otros todavía frágil”.
Para Díaz, la clave está en escuchar, visitarse y comprender los proyectos y desafíos locales, además de que cada trabajador entienda que debe relacionarse respetuosamente con el territorio. “Hoy hay más orgullo y sensación de pertenencia, pero nos falta mucho. Estamos presentes en áreas grandes donde viven muchas personas, y es fácil generar ruido. Por eso lo más importante es mitigar los impactos y gestionarlos con excelencia profesional, especialmente en el cuidado del medioambiente”, señaló.


















