La industria del salmón se encuentra en un punto de inflexión. La creciente demanda por productos del mar, sumada a las preocupaciones ambientales, ha impulsado la búsqueda de sistemas de cultivo más sostenibles. Sin embargo, la transición hacia estos sistemas no está exenta de desafíos. ¿Cuál es el sistema más eficiente? ¿Cómo garantizar la salud de los peces? Este reportaje explora las ventajas y desventajas de cada tecnología y su impacto en la industria salmonera.
Tras la prohibición canadiense de la acuicultura en jaulas en Columbia Británica. Este hecho ha catalizado un intenso debate a nivel mundial sobre el futuro de esta industria, con un foco particular en las tecnologías de Sistemas Híbridos de Flujo Continuo (FTS), reúso o Recirculación Parcial (SRP) y Recirculación (RAS).
Al realizar un viaje por la historia, el director general de RASLogic, Ivar Warrer-Hansen recientemente publicó un análisis de la evolución de los sistemas RAS y FTS en el medio SalmonBusiness donde señala que FTS no es nuevo. En la era moderna de la acuicultura, se realizaron intentos de operar sistemas FTS «modernos» con la producción de carpas en los años 50 y 60 en el este de Asia, principalmente en Japón. Sin embargo, no se les denominó sistemas FTS; se les llamó sistemas de reutilización, en oposición a los sistemas de flujo total.
La razón para la introducción de los sistemas de reutilización allí fue principalmente compensar la escasez de agua durante los períodos de sequía. Estos sistemas no eran muy intensivos y producían peces (carpas) que eran muy tolerantes a las malas condiciones ambientales. Incluso yendo más atrás, ha sido más o menos un estándar en la industria de la piscicultura de trucha durante los últimos cien años. Han reutilizado el agua de una forma u otra.
“RAS apareció en escena más tarde. Comenzó indirectamente, ya que se realizaron investigaciones esporádicas en varias universidades de Europa y Estados Unidos sobre sistemas donde el agua se purificaba y reutilizaba para permitir que los peces se mantuvieran en instalaciones de investigación durante períodos prolongados de tiempo. Las tecnologías a menudo estaban asociadas con las utilizadas para los acuarios y no estaban diseñadas para la acuicultura comercial”, indica Warrer-Hansen en dicho medio de comunicación.
De hecho, no fue hasta finales de la década de 1970 que surgieron las ideas de RAS comerciales intensivos. Algunos de los primeros trabajos pioneros se realizaron en el Instituto de Calidad del Agua (ahora DHI Group) en Dinamarca. “En 1980, la compañía danesa Shell Oil encargó al instituto la construcción de un RAS de anguilas de quince toneladas anuales, en principio, el primer RAS comercial intensivo del mundo”, puntualiza el experto.
Respecto al panorama en nuestro país sobre el uso de estos sistemas, “la realidad chilena en cultivo de peces en RAS es única en escala y en volumen para el continente americano. En particular para nuestra región ya es conocido que más del 50% de la producción de salmones en tierra se realiza en RAS. Y en menor uso las tecnologías de FTS y de SRP. La tendencia reciente es migrar desde FTS a SRP, de manera definitiva u operando de manera híbrida”, asegura a InfoSALMON el PhD Biological and Agricultural Engineering y académico de la Universidad Católica del Norte (UCN), Germán Merino.
“Es durante la época de verano cuando disminuyen los caudales de los ríos y además se incrementan las temperaturas, y en tales eventos la alternativa de reusar el agua disponible ha impulsado en nuestro país algunos desarrollos tecnológicos que permitan mantener las cargas de cultivo de los FTS pero operando en condición SRP”, explica.
En cuanto a la tecnología RAS describe que esta “ha ido madurando y también escalando los volúmenes de los tanques de cultivo desde 500 m3 a mediados de los años 2000 hasta poco más de 1200 m3 en la actualidad. Asociado a este desarrollo del volumen también ha sido requerido incorporar sistemas de adquisición de datos, sensores ambientales y alarmas que permitan en todo momento poder conocer el estado operativo y de adecuado funcionamiento de un RAS”.
Lea el reportaje completo en la página 14 de nuestra Revista InfoSALMON aquí.


















