En la Cumbre Empresarial Chile-Japón, realizada en la Expo Osaka el 16 de junio en los salones de conferencias del encuentro, el expresidente Eduardo Frei levantó la voz para impulsar la industria del salmón. Esto ocurrió en medio de una delegación nacional que atrajo a 50 representantes de empresas japonesas que tienen la mirada puesta en Chile.
En su intervención, Frei defendió con vehemencia la estrategia de apertura económica hacia Asia de su gestión, subrayando la resiliencia de los lazos comerciales ante las fluctuaciones internacionales. Pero el expresidente fue más allá: enfatizó que, si Chile aspira a ser una nación desarrollada, la clave radica en un salto cualitativo y cuantitativo en sus exportaciones, identificando nichos de enorme potencial.
“Por ejemplo, en el salmón, en que somos los segundos productores del mundo y las empresas japonesas están dispuestas a invertir para duplicar nuestra exportación. Pero para eso, lo primero que tenemos que hacer es matar la Ley Lafkenche, porque está matando la industria del salmón en Chile. ¡Con todas sus letras! (…). Eso pasa por hacer las tareas, que a veces son duras, pero que se les exigen a los gobernantes para que el país se siga desarrollando”, expresó el exmandatario.
Es importante recordar que la Ley Lafkenche (N° 20.249) otorga a las comunidades indígenas la facultad de solicitar la protección de áreas costeras, denominadas Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios. Sin embargo, su implementación ha generado limitaciones en la entrega de nuevas concesiones acuícolas (incluidas las salmonicultoras), a menos que la comunidad indígena otorgue su autorización.
Una mirada desde la industria del salmón
Uno de los integrantes de la delegación chilena es Sady Delgado, presidente del Consejo del Salmón quien concordó con las declaraciones del exmandatario en el encuentro, así se consignó en un artículo publicado en EL Mercurio.
“Agradezco la claridad con la que el expresidente Frei expuso las dificultades que enfrenta el sector”, dijo Sady Delgado. “Tiene mucha razón con lo que dice, porque es una ley que está afectando fuertemente el desarrollo de la salmonicultura y también afectará a otras industrias”, agregó.
Similar visión tiene la presidenta de la CPC, Susan Jiménez, quien expresó que “el presidente Frei hizo referencia a una situación que es real. Se están trabando procesos de renovación de concesiones y proyectos de inversión nuevos. Y eso tiene mucho que ver con cómo se ha gestionado la ley. Que no haya solicitudes de espacios increíblemente grandes y que bloquean inversiones y solo terminan siendo transferencias de riqueza”.
En su intervención, Frei también puso el acento en otros dos «nudos críticos» que, a su juicio, son fundamentales de destrabar. Uno de ellos se relaciona con la lentitud del sistema político para abordar asuntos estratégicos, ejemplificando con la demorada tramitación del Acuerdo Transpacífico (CPTPP): “Nos demoramos cuatro años en ratificarlo y perdimos mercados en Asia. Cuatro años perdidos, en comercio internacional, es mucho”, expuso.
El otro nudo es el déficit de infraestructura. “Chile no tiene ningún puerto a gran escala y eso hay que cambiarlo o será un freno a nuestro potencial exportador”, argumentó.
Este nudo crítico fue respaldado por Juan Eduardo Errázuriz, presidente ejecutivo de Sigdo Koppers y expresidente del Comité Empresarial Chile-Japón. “Para seguir creciendo, además de certeza jurídica para el inversionista, necesitamos infraestructura adecuada en temas clave, como ferrocarriles, energía, agua y puertos”, sugirió.
“En los países desarrollados, el 40% de la carga llega a los puertos por ferrocarril y en Chile es apenas el 5%, lo que congestiona las carreteras. Y sin puertos de gran tamaño, nos va a comer la competencia”, planteó.
Reacciones parlamentarias
Las reacciones a los dichos de Frei no se hicieron esperar en el mundo político. Uno de los que salió al encuentro fue el senador socialista Fidel Espinoza, quien manifestó su enérgico rechazo a las declaraciones.
“Estoy en absoluto desacuerdo con el expresidente, quien ha dicho de manera taxativa que hay que eliminar la Ley Lafkenche”, manifestó Espinoza. “Yo creo que los extremos son malos: es malo el extremo de quienes quieren eliminarla por completo, y también el de quienes no aceptan ninguna modificación”, reflexionó el parlamentario.
El senado calificó como “gravísimos” los dichos del exmandatario, pues aseguró que desconoce el objetivo original de la ley, “que nace con un buen espíritu el año 2007 y que algunos lamentablemente torcieron. En Chile, hecha la ley, hecha la trampa, y algunos se han aprovechado de debilidades que vamos a corregir”, explicó.
El senador por Los Lagos, enfatizó que la Ley Lafkenche requiere urgentes reformas legales, pero bajo ningún concepto su derogación. “La Ley Lafkenche tiene que tener modificaciones que mejoren su sistema de instauración. Hay personas que se han aprovechado, cobrando millonarios recursos por desafectar áreas en nuestras costas del sur”, expresó.
También alertó sobre las nefastas consecuencias para proyectos de interés público, indicando que “hay una demora excesiva cuando se solicita un ECMPO (Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios), lo que impide construir obras públicas con recursos fiscales”.
El senador Espinoza fue enfático: las transformaciones requeridas deben ser de carácter legal, no limitarse a meras gestiones administrativas. Y adelantó que el Senado ya ha puesto manos a la obra en esa dirección.
Finalmente, Espinoza hizo un llamado a avanzar en el debate: “Invito al Senado a discutir pronto la Ley Lafkenche en sala, con altura de miras. Se debe mejorar, perfeccionar, pero jamás eliminarla, como lo propone el expresidente Frei”, concluyó.



















