Con el despliegue de la embarcación Bronco en el centro de cultivo Pichanco, de Ventisqueros, Fiordo Austral llevó a terreno la preparación ante eventuales mortalidades masivas asociadas a floraciones de algas nocivas (FAN). El ejercicio convocó a representantes de cuatro empresas productoras para poner a prueba los procedimientos operativos y la capacidad de respuesta conjunta, con el propósito de identificar brechas y afinar la coordinación antes de una eventual emergencia durante el verano.
«Para nosotros como Fiordo Austral, este simulacro responde a un compromiso concreto con la industria: no basta con tener la infraestructura y la tecnología, hay que probarla junto a nuestros clientes antes de que llegue una emergencia real. La mejor forma de enfrentar el riesgo de floraciones de algas nocivas en verano es entrenando en conjunto, coordinando tiempos y afinando protocolos con cada una de las empresas que confían en nosotros», señaló Francisco Correa, gerente de Operaciones de Fiordo Austral.
Para los participantes, el ejercicio permitió poner en la práctica aspectos operativos clave. Alejandro Haro, gerente de Logística y Cosecha de Multi X, destacó la relación de más de 25 años entre su empresa y Fiordo Austral, y subrayó que «hoy día estamos ante una situación que puede ser compleja en la época estival, por lo tanto, es súper importante que todos nos unamos en esto y tratemos de hacer esfuerzos en conjunto».
Por su parte, Moisés Flores, jefe de Logística de Blumar, calificó estos ejercicios como de «vital importancia» y valoró la infraestructura, la tecnología y el profesionalismo del equipo de Fiordo Austral. En tanto, Rodrigo Sepúlveda, subgerente de Operaciones de Ventisqueros, relevó el valor de detectar oportunidades de mejora: «todo simulacro es bueno. Si hay cosas que no salen como uno lo espera, en cierta medida es bueno, porque te entrega más información, identificas brechas y las cosas que tienes que mejorar». Por su parte, Mauricio Luzardo, supervisor de Logística Marítima y Terrestre de Salmones de Chile —quien participaba por primera vez en un ejercicio de este tipo— valoró poder observar en terreno el proceso de succión con una embarcación de gran envergadura y remarcó la importancia de la anticipación y la seguridad en el atraque de la nave.

Los asistentes coincidieron en un mismo mensaje: la relevancia de que este tipo de instancias se repliquen y convoquen a más actores del sector. «Ojalá que esto se extienda a otras empresas del sector, porque creo que más que esfuerzo individual, aquí tenemos que hacer esfuerzos en conjunto en la industria para sortear con éxito una época que puede ser compleja», señaló Haro, en una visión compartida por el resto de los participantes.
«Nuestra invitación es a que más actores de la industria se sumen a este tipo de ejercicios, porque frente a estos desafíos el trabajo colaborativo es lo que realmente marca la diferencia», cerró Correa.



















