Invermar ha consolidado en su centro Traiguén II, en Achao, una red tecnológica única en el sector salmonero, la cual fue fundamental para gestionar de manera impecable una severa contingencia ambiental ocurrida el pasado 12 de febrero.
Ese día, la suma de mareas de cuadratura estancó las corrientes submarinas, provocando una drástica caída del oxígeno a niveles críticos. El fenómeno desató una mortalidad sorpresiva en peces que ya alcanzaban entre 2,5 y 3 kilos de peso.
Alerta temprana

La catástrofe fue detectada, dimensionada y avisada en 12 horas. Gracias a los sistemas de monitoreo que cuenta la empresa, fue posible evaluar el volumen de la contingencia.
Tal como establece la logística detallada por Óscar Aude, gerente de Operaciones y Logística “el centro entra oficialmente en contingencia cuando la mortalidad supera el 80% de su capacidad de ensilaje. Al alcanzar este umbral crítico, se activó de inmediato el plan de respuesta y se informó a la Autoridad Marítima y a Sernapesca dentro del plazo normativo”.
Extracción en menos de 72 horas
El desafío mayor era retirar la biomasa afectada sin generar impactos en el entorno. Para lograrlo, se desplegó un operativo logístico de alta precisión utilizando un Pesquero de Alta Mar (PAM).
Jorge Melipillán, subgerente de Producción de Aguamar de Invemar, detalló que “esta embarcación especializada operó con una ‘yoma’ de gran escala acoplada a una manga hermética”. Este mecanismo permitió extraer la mortalidad directamente desde el fondo de las jaulas hacia las bodegas del barco, evitando cualquier derrame de riles o contacto de residuos con el agua superficial. Gracias a esta rápida respuesta operativa, Invermar logró retirar la totalidad de los peces afectados cumpliendo estrictamente con el plazo legal de 72 horas exigido por las autoridades para evitar contaminación.

Tecnología sin precedentes en la industria
El éxito en la contención de este evento no fue fortuito, sino el resultado de una inversión tecnológica sin paralelos en el país. Durante una reciente Open House, la compañía confirmó que Traiguén II es el único centro en la industria que posee una cámara bioestimadora dedicada exclusivamente a cada una de sus jaulas.
Este nivel de sensorización genera un volumen de información masivo. En solo un año, el sistema acumula cerca de 41 millones de datos, permitiendo obtener el peso instantáneo de los peces y analizar variables de salud mediante inteligencia artificial.
Toda esta información alimenta además los llamados «gemelos digitales», una homologación virtual de las operaciones que mapea rutas, consumos de combustible y tiempos de navegación de las flotas en tiempo real.
Esta integración digital es la que permitió a Invermar tener sus recursos navales posicionados y listos para operar la misma noche de la contingencia, demostrando que la industria 4.0 es una herramienta óptima para garantizar la resiliencia y el cuidado ambiental en el sur de Chile.
La tecnología como respuesta
El manejo logístico ante la sorpresiva baja de oxígeno del 12 de febrero, que culminó con una extracción limpia y hermética en el plazo exigido de 72 horas, demuestra que la verdadera acuicultura de precisión es aquella capaz de proteger el entorno marítimo y asegurar la continuidad operativa, incluso cuando la naturaleza impone sus condiciones más severas

















