El sector acuícola mundial parece estar entrando en una fase decisiva. Luego de un 2025 caracterizado por repuntes históricos en producción y precios —especialmente en salmón, camarón y tilapia—, Rabobank anticipa un 2026 marcado por estabilidad, diversificación y márgenes de ganancia más amplios. El análisis, presentado en el más reciente Global Aquaculture Outlook, señala que los costos no aumentarán al ritmo de los precios, configurando un escenario de rentabilidad excepcional.


El informe, elaborado sobre la base de la encuesta anual a productores realizada por la Global Seafood Alliance, pronostica un crecimiento equilibrado para la mayoría de las especies: 6 % para las carpas impulsadas por la mayor autosuficiencia alimentaria de China, 4 % para lubina y dorada, 3 % para camarón y tilapia, y crecimientos más moderados —del orden del 2 %— para pangasius y salmón.
Salmón: señales mixtas entre desaceleraciones y fuertes expansiones
El sector del Salmón Atlántico vivirá un 2026 de contrastes. Noruega, el mayor productor global, experimentará una leve contracción del 0,9 % tras crecer 11 % en 2025. El banco atribuye esta baja a la alta base comparativa y a incertidumbres regulatorias, aunque destaca avances biológicos gracias a mejores estrategias sanitarias, vacunas y tecnologías anti-piojo de mar.
En el extremo opuesto, Escocia liderará el crecimiento global con un salto del 9 %, mientras que Chile continuará su recuperación, proyectando un alza del 5 % tras expandirse 8 % en 2025. Islandia y las Islas Feroe también sobresalen: esta última crecerá 25 % en 2025, consolidándose como un actor global clave.


Camarón: hacia el equilibrio tras dos años turbulentos
Rabobank prevé que la industria camaronera mundial crezca un 3 % tanto en 2025 como en 2026, recuperando estabilidad después de periodos de fuerte volatilidad. Ecuador mantiene su liderazgo global con incrementos estimados del 6 % y sólidas inversiones en procesamiento y eficiencia alimentaria. Asia muestra señales contrapuestas: India se desacelerará al 2 % y Vietnam apenas crecerá un 1 %, mientras que China repuntará con fuerza hacia un 6 % en 2026. La producción de Penaeus monodon continúa al alza, consolidándose como una tendencia creciente en la región.
Tilapia y pangasius: resiliencia y expansión moderada
La tilapia reafirma su papel como una de las especies más resilientes, con un crecimiento proyectado del 3 % para 2026 y un fuerte impulso desde África. Nigeria lidera este salto con un notable 29 %, seguido por Zambia y Ghana, que registrarán alzas del 7 % y 6 % respectivamente. En América Latina, Brasil mantendrá un crecimiento moderado del 2 %, mientras México alcanzará un 11 %.
Para el pangasius se prevé un aumento del 2 %, superando los 4,1 millones de toneladas, con Vietnam como motor principal.
Lubina y dorada: un Mediterráneo en ascenso
El Mediterráneo también aportará dinamismo en 2026, con una expansión del 4 % en lubina y dorada impulsada por Turquía (6 %) y la recuperación sostenida de Grecia (4 %). Croacia continúa destacando con un fuerte posicionamiento como cuarto productor de la región.
Optimismo creciente y transición hacia prácticas sostenibles
A pesar de un 2025 desafiante, la encuesta global muestra un aumento en el optimismo del sector. Se proyectan mejores precios de los piensos, mercados más estables y condiciones económicas más favorables. Además, el 79 % de los productores implementará mejoras en bienestar animal en 2025 y el 72 % adoptará nuevas medidas de reducción ambiental, reflejando una transición acelerada hacia modelos productivos más sostenibles.
Rabobank concluye que, tras un ciclo marcado por la incertidumbre y los cambios estructurales, la acuicultura mundial ingresa a un periodo de consolidación y expectativas positivas para 2026.
















