El anuncio de imposición de aranceles por parte de la administración del presidente Donald Trump a las importaciones provenientes de diversos países, incluido Chile, ha generado una considerable inquietud entre los productores nacionales. Pese a que nuestro país mantiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos desde 2004, por lo que nuestro salmón llegaba con cero aranceles al mercado norteamericano, lo que ha contribuido a su desarrollo en este país, no fuimos excluidos de esta nueva política arancelaria, siendo parte del grupo de naciones afectadas por este arancel del 10%, junto a países como Argentina, Colombia, Costa Rica, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes, Trinidad y Tobago y Marruecos.
Particularmente, sectores clave como la industria salmonera han expresado su preocupación debido a la importancia de sus exportaciones al mercado estadounidense. Según los datos proporcionados por SalmonChile, Estados Unidos es el principal destino del salmón chileno, representando más del 40% de las exportaciones. Además, constituye el 16% del total de las exportaciones a Norteamérica. Un dato relevante es que Chile abastece el 55% del mercado estadounidense de salmón, siendo el principal proveedor de este producto en dicho país, por delante de Noruega, que ocupa el 16%, y Canadá, con un 14%.
Al analizar en detalle las exportaciones de 2024, se evidencia el sólido posicionamiento de la industria salmonera chilena, representando el 6% del total de las exportaciones del país, con un valor de US$6.366 millones. En este contexto, Estados Unidos se consolidó como el principal destino de estas exportaciones, con un volumen de 235.934 toneladas de salmón, valoradas en US$2.578 millones.
Frente a este escenario, algunos sectores prevén posibles impactos negativos, mientras que otros vislumbran oportunidades. Sin embargo, los gremios empresariales han manifestado su preocupación y exigen una respuesta inmediata por parte de las autoridades para mitigar los efectos adversos.
Posible impacto negativo y comienzo de negociaciones
Para el presidente de SalmonChile, Arturo Clément, cualquier alza de precio producto de estas tarifas generará una contracción de la demanda de forma inmediata. Si a eso se suma la situación de confusión económica que existe no solo en el mundo, sino también en Estados Unidos, los consumidores estarán cada día más cautelosos. Por lo tanto, sostiene que lo más probable es que baje el consumo y la demanda, pasando, por ejemplo, de consumir salmón dos veces a la semana a solo una.
El líder gremial planteó en una reciente entrevista realizada en 24 Horas que los gremios afectados, junto con el Gobierno, deben iniciar negociaciones con Estados Unidos, formando un frente común. Propuso que el Gobierno designe a un excanciller con amplia experiencia en negociación y diplomacia, con el fin de minimizar los impactos que esto pudiera tener en un sector tan importante para Chile y la zona sur austral del país.
En esta línea, Clément contó que desde que se realizó este anuncio, han establecido una coordinación y contacto permanente con todas las autoridades, tanto regionales como nacionales. Han conversado con el ministro de Economía, el subsecretario de Pesca, con los asesores del ministro de Hacienda, con el equipo del embajador en Estados Unidos y, además, este lunes se reunirán todos los exportadores de alimentos en el Ministerio de Agricultura para seguir avanzando en la determinación de una estrategia de negociación de Chile para este caso, liderada por un equipo potente, encabezado por el Gobierno y apoyado por el sector privado, para minimizar el impacto y ojalá, volver al arancel cero.
En tanto, para Loreto Seguel, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, es una noticia compleja, una mala noticia, que nos obliga a mirar tanto lo que ocurre afuera, en nuestra relación comercial con Estados Unidos, como también adentro. Ya que enfatizó que precisamente en nuestro país tenemos la llave para enfrentar lo que está pasando en el exterior, aludiendo a la importancia de quitar los frenos a la salmonicultura nacional e impulsarla para diversificar los mercados de destino.
Ricardo García, vicepresidente de Salmones Camanchaca, planteó una posición más positiva. Afirmó a El Mercurio que la industria nacional podría observar una ventaja frente a su principal rival, Noruega, porque Estados Unidos le fijó a este país un arancel del 15% para las exportaciones.
Por ello, García analizó que lo ocurrido es una lección que debe hacernos reflexionar para desarmar las trabas al comercio que aún persisten, e incluir en ello aquellas que no son tarifas, sino también distorsiones internas.
Diplomacia, diversificación de mercados y agilizar procesos internos
Ahora bien, este reciente anuncio de la Casa Blanca no está exento de contraanuncios en los próximos días que puedan cambiar el panorama para la industria del salmón, porque la acción puede ser temporal. Recordemos los antecedentes previos en que el gigante norteamericano anunció medidas arancelarias para países como México y Canadá y que luego fueron suspendidas, lo que ha generado también una alta incertidumbre global sobre hacia dónde nos dirigimos comercialmente.
En el contexto actual, Chile se enfrenta a dos retos primordiales. En primer lugar, es esencial una política exterior económica dinámica. El país debe valerse de su reputación como socio comercial fiable a nivel global para establecer vías de diálogo técnico y político con Washington, con el fin de revocar o, al menos, atenuar el impacto de las tarifas impuestas. En segundo lugar, es imperativo salvaguardar los mecanismos de resolución de conflictos del TLC. Esta medida no solo es crucial para el caso en cuestión, sino también para proteger la integridad del sistema comercial multilateral e impedir medidas unilaterales de este tipo.
El segundo gran desafío para nuestro país radica en la diversificación estratégica de sus mercados y productos. La excesiva dependencia actual, con más del 65% de las exportaciones concentradas en China, Estados Unidos y la Unión Europea, expone al país a la vulnerabilidad ante decisiones externas unilaterales. Por lo tanto, se vuelve imperativo explorar y desarrollar nuevos mercados en Asia, Europa, Medio Oriente y África. El objetivo es posicionar productos chilenos de alto valor agregado, con identidad territorial distintiva y que cumplan con los más rigurosos estándares de sostenibilidad.
Sin duda, la diplomacia económica activa, la aceleración del proceso de diversificación de mercados y la agilización y simplificación de los procesos normativos dirigidos a la industria del salmón, pueden contribuir a vencer los escollos en el camino e incentivar, de una u otra forma, la inversión en nuestro país, además de enfrentar de mejor manera el panorama económico nacional a la sombra de la inflación que persiste, manteniéndose alrededor del 3%, y que probablemente aumentaría, de acuerdo con las expectativas del Banco Central, a un plazo de dos años.
Sin embargo, todo dependerá de la capacidad de liderazgo del Gobierno y el mundo privado, de tomar decisiones y actuar rápidamente ante un posible mayor impacto y problema, en un escenario de guerra comercial donde se están cambiando constantemente las reglas del juego.


















