¿Cuáles son los nuevos empleos que se proyectan en la acuicultura?
De robots a la trazabilidad automatizada, la acuicultura lidera una transición laboral en Chile. Un nuevo estudio indagó en los nuevos perfiles y competencias que demandan diversas industrias en el país.
El ámbito laboral y el mercado de trabajo se encuentran en permanente cambio, impulsados por los progresos tecnológicos y digitales. Estos buscan ajustarse a las variaciones del mercado y del entorno. En este escenario, el estudio «Perfiles Ocupacionales del Futuro», elaborado por la OTIC de la Cámara de Comercio y Servicios junto con el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo y Abbanz, busca crear un plan para actualizar el Catálogo de Perfiles Ocupacionales de ChileValora.
Esta actualización se enfoca en los subsectores de Grandes Tiendas, Energías Renovables no Convencionales, Elaboración y Conservación de Alimentos, Logística, Vitivinícola y Supermercados, y aprovecha los avances tecnológicos y digitales de las empresas. El objetivo es reconocer las competencias laborales de los trabajadores de dichos subsectores.
Ahora bien, existe la urgencia de adoptar una economía sostenible, motivada por el cambio climático, el avance de la automatización y las crecientes demandas sociales y la cuestión clave hoy ya no es si esta transformación se materializará, sino más bien cómo la afrontamos y, crucialmente, con qué nivel de justicia para todos aquellos que actualmente forman parte de estos sistemas productivos y sus cadenas de valor.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define la Transición Justa como un proceso que asegura una distribución equitativa de los beneficios de una economía más verde, garantizando que nadie se quede atrás. Esta perspectiva es particularmente crucial en sectores como la acuicultura, que son pilares del desarrollo chileno y, al mismo tiempo, puntos clave de cambios significativos en el ámbito laboral. En este contexto, la industria de la acuicultura, particularmente la salmonera, está experimentando una profunda transformación impulsada por la tecnología y nuevas normativas.
El futuro de la industria logística
De acuerdo a la investigación, si bien las empresas del sector de la industria logística no visibilizan una necesidad inmediata de ajustar el catálogo de perfiles ocupacionales, si identifican algunos perfiles que podrían ser relevantes para la industria en el mediano plazo, más aún marcado por la búsqueda del equilibrio financiero entre el crecer incorporando tecnología o aumentando la contratación de personal.
A modo de síntesis, el estudio presenta una serie de perfiles del futuro que han comenzado a ser requeridos por la industria internacional identificándose alguna de ellas:
Desarrollador: La creciente utilización de software para gestionar la cadena de suministro enfatiza la importancia de contar con desarrolladores especializados en el diseño y la codificación de aplicaciones informáticas tanto para empresas como para consumidores.
Operador de robots: Consiste en la programación del movimiento de robots para realizar tareas específicas mediante el uso de softwares. Un ejemplo de este tipo de labores consiste en el uso de robots colaborativos utilizados para guiar a los operarios Logísticos de forma eficiente a través del almacén con el objetivo de minimizar el traslado para priorizar labores de logísticas.
Planificador de ventas: Este perfil adquiere importancia en la integración de operaciones a nivel de flujos de material y de información, al recopilar datos de proveedores, centros de producción, operadores, puntos de venta y clientes finales.
Elaboración y conservación de alimentos
Las empresas del subsector productivo no visualizan la introducción de nuevos perfiles en el mediano plazo. No obstante, existe un consenso en torno a la necesidad de explorar el diseño de un perfil multi task que sea capaz de asumir distintas funciones en torno a la cadena de procesos que posee la industria alimentaria.
La llegada de tecnologías semiautomatizadas ha ampliado las funciones laborales, simplificando tareas. Sin embargo, esto demanda un capital humano más capacitado en el manejo y comprensión de la maquinaria. Aunque Chile aún no los incorpora, la experiencia de otros países nos muestra la necesidad de modernizar nuestra industria alimentaria y crear nuevos perfiles profesionales acordes a estas exigencias. A continuación, señalamos algunos:
Encargado(a) de Microencapsulación: Consiste en el uso de nueva tecnología para mantener la conservación de las propiedades de los alimentos. El profesional a cargo de la microencapsulación busca desarrollar nuevas propiedades, para la fabricación de alimentos más saludables, así como ingredientes funcionales y aditivos novedosos.
Encargado(a) de Seguridad Alimentaria: La conservación de alimentos mediante métodos biológicos está generando nuevos paradigmas para la seguridad en la fabricación de productos.
Analista de Imagen Química: A partir del uso de nuevas tecnologías, resulta esencial establecer mapas de composición basados en elementos tales como humedad, grasa y proteína.
Analista de Datos: El uso de robots e Inteligencia Artificial (IA) pueden facilitar la manipulación, envasado y el control de calidad de los alimentos.
Es así como la acuicultura, y en específico la salmonicultura, está experimentando una transformación impulsada por la integración de robots subacuáticos, sensores de calidad del agua, la trazabilidad automatizada y las crecientes exigencias normativas. Esto significa que tareas tradicionales como la limpieza o la alimentación manual están disminuyendo. En su lugar, hay una demanda creciente de técnicos en monitoreo ambiental, profesionales en bioseguridad, especialistas en nutrición sostenible y expertos en certificación de estándares internacionales, entre otros.
Lea el estudio completo aquí: “Perfiles ocupacionales del futuro”
Lea también la Guía de Transición Socioecológica Justa
El ámbito laboral y el mercado de trabajo se encuentran en permanente cambio, impulsados por los progresos tecnológicos y digitales. Estos buscan ajustarse a las variaciones del mercado y del entorno. En este escenario, el estudio «Perfiles Ocupacionales del Futuro», elaborado por la OTIC de la Cámara de Comercio y Servicios junto con el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo y Abbanz, busca crear un plan para actualizar el Catálogo de Perfiles Ocupacionales de ChileValora.
Esta actualización se enfoca en los subsectores de Grandes Tiendas, Energías Renovables no Convencionales, Elaboración y Conservación de Alimentos, Logística, Vitivinícola y Supermercados, y aprovecha los avances tecnológicos y digitales de las empresas. El objetivo es reconocer las competencias laborales de los trabajadores de dichos subsectores.
Ahora bien, existe la urgencia de adoptar una economía sostenible, motivada por el cambio climático, el avance de la automatización y las crecientes demandas sociales y la cuestión clave hoy ya no es si esta transformación se materializará, sino más bien cómo la afrontamos y, crucialmente, con qué nivel de justicia para todos aquellos que actualmente forman parte de estos sistemas productivos y sus cadenas de valor.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define la Transición Justa como un proceso que asegura una distribución equitativa de los beneficios de una economía más verde, garantizando que nadie se quede atrás. Esta perspectiva es particularmente crucial en sectores como la acuicultura, que son pilares del desarrollo chileno y, al mismo tiempo, puntos clave de cambios significativos en el ámbito laboral. En este contexto, la industria de la acuicultura, particularmente la salmonera, está experimentando una profunda transformación impulsada por la tecnología y nuevas normativas.
OXZO1200x200
OXZO1200x200
El futuro de la industria logística
De acuerdo a la investigación, si bien las empresas del sector de la industria logística no visibilizan una necesidad inmediata de ajustar el catálogo de perfiles ocupacionales, si identifican algunos perfiles que podrían ser relevantes para la industria en el mediano plazo, más aún marcado por la búsqueda del equilibrio financiero entre el crecer incorporando tecnología o aumentando la contratación de personal.
A modo de síntesis, el estudio presenta una serie de perfiles del futuro que han comenzado a ser requeridos por la industria internacional identificándose alguna de ellas:
Desarrollador: La creciente utilización de software para gestionar la cadena de suministro enfatiza la importancia de contar con desarrolladores especializados en el diseño y la codificación de aplicaciones informáticas tanto para empresas como para consumidores.
Operador de robots: Consiste en la programación del movimiento de robots para realizar tareas específicas mediante el uso de softwares. Un ejemplo de este tipo de labores consiste en el uso de robots colaborativos utilizados para guiar a los operarios Logísticos de forma eficiente a través del almacén con el objetivo de minimizar el traslado para priorizar labores de logísticas.
Planificador de ventas: Este perfil adquiere importancia en la integración de operaciones a nivel de flujos de material y de información, al recopilar datos de proveedores, centros de producción, operadores, puntos de venta y clientes finales.
Elaboración y conservación de alimentos
Las empresas del subsector productivo no visualizan la introducción de nuevos perfiles en el mediano plazo. No obstante, existe un consenso en torno a la necesidad de explorar el diseño de un perfil multi task que sea capaz de asumir distintas funciones en torno a la cadena de procesos que posee la industria alimentaria.
La llegada de tecnologías semiautomatizadas ha ampliado las funciones laborales, simplificando tareas. Sin embargo, esto demanda un capital humano más capacitado en el manejo y comprensión de la maquinaria. Aunque Chile aún no los incorpora, la experiencia de otros países nos muestra la necesidad de modernizar nuestra industria alimentaria y crear nuevos perfiles profesionales acordes a estas exigencias. A continuación, señalamos algunos:
Encargado(a) de Microencapsulación: Consiste en el uso de nueva tecnología para mantener la conservación de las propiedades de los alimentos. El profesional a cargo de la microencapsulación busca desarrollar nuevas propiedades, para la fabricación de alimentos más saludables, así como ingredientes funcionales y aditivos novedosos.
Encargado(a) de Seguridad Alimentaria: La conservación de alimentos mediante métodos biológicos está generando nuevos paradigmas para la seguridad en la fabricación de productos.
Analista de Imagen Química: A partir del uso de nuevas tecnologías, resulta esencial establecer mapas de composición basados en elementos tales como humedad, grasa y proteína.
Analista de Datos: El uso de robots e Inteligencia Artificial (IA) pueden facilitar la manipulación, envasado y el control de calidad de los alimentos.
Es así como la acuicultura, y en específico la salmonicultura, está experimentando una transformación impulsada por la integración de robots subacuáticos, sensores de calidad del agua, la trazabilidad automatizada y las crecientes exigencias normativas. Esto significa que tareas tradicionales como la limpieza o la alimentación manual están disminuyendo. En su lugar, hay una demanda creciente de técnicos en monitoreo ambiental, profesionales en bioseguridad, especialistas en nutrición sostenible y expertos en certificación de estándares internacionales, entre otros.