Durante su exposición titulada “La acuicultura de precisión comienza con RAS”, Sergio Bustamante, gerente de Farming de Invermar, presentó la experiencia de la compañía en la piscicultura de recirculación Aucha, ubicada en el sector Colaco, comuna de Calbuco, Región de Los Lagos, la instalación más moderna de la empresa, diseñada para operar con altos estándares de control, eficiencia y sustentabilidad.
Bustamante destacó que Aucha no es solo una instalación aislada, sino la expresión concreta de una decisión estratégica de la compañía: avanzar hacia un modelo productivo donde la precisión sea el eje central de la operación. “La precisión no es posible sin RAS. No es una opción, es el fundamento de toda nuestra estrategia productiva”, afirmó el ejecutivo.
Precisión biológica: crecer más y mejor
El primer pilar del modelo es la precisión biológica. La piscicultura, diseñada inicialmente para producir smolts de 150 gramos, hoy alcanza pesos promedio de 203 gramos en solo 10 meses, reduciendo en cuatro meses los tiempos productivos históricos. Este desempeño no es casual, explicó Bustamante, sino el resultado de un monitoreo constante y en tiempo real, que permite tomar decisiones basadas en datos y no en supuestos. “Estos resultados son consecuencia directa del monitoreo exhaustivo en tiempo real; es lo que nos permite alcanzar niveles de crecimiento que no veíamos hace cinco años”, señaló.
Tecnología, sensores y datos en tiempo real
La operación de Aucha cuenta con más de 300 sensores que miden en línea parámetros como pH, CO₂, salinidad, flujos y calidad de agua, además de actuadores que corrigen desviaciones automáticamente. Hoy, la instalación mide 25 parámetros de agua en línea, frente a los 12 o 15 que se controlaban hace algunos años.
Este ecosistema digital genera un volumen de información sin precedentes, transformando la gestión productiva en un sistema altamente tecnificado y predictivo.
Precisión sanitaria: prevenir antes que reaccionar
El segundo pilar es la precisión sanitaria, basada en la prevención. Los sistemas RAS minimizan la exposición a patógenos, reduciendo drásticamente la necesidad de tratamientos.
La piscicultura opera con sistemas de desinfección UV, microfiltración, protocolos estrictos de bioseguridad y muestreos semanales, lo que ha permitido alcanzar tasas de mortalidad cercanas al 2% en agua dulce y un uso prácticamente nulo de antibióticos. “La precisión sanitaria no busca solucionar problemas, sino evitar que entren al sistema”, subrayó Bustamante.
Del agua dulce al mar: continuidad productiva
Invermar también ha puesto el foco en asegurar que el buen desempeño en agua dulce se mantenga en la etapa de engorda en mar. Para ello, mide indicadores fisiológicos como cortisol, hormonas tiroideas y parámetros metabólicos, evaluando el bienestar y nivel de estrés de los peces antes de su traslado.
El objetivo es claro: reducir riesgos sanitarios y productivos en el mar, a partir de una lectura integrada del estado de los peces al egreso del RAS.
Big Data, Machine Learning y gemelos digitales
El tercer y cuarto pilar se relacionan con la administración del dato y el uso de herramientas avanzadas como Machine Learning, metagenómica y transcriptómica. Hoy, Invermar pasó de generar 16 mil datos mensuales a más de 640 mil registros por mes, multiplicando por 40 su capacidad de análisis.
Con esta base, la compañía avanza hacia modelos predictivos, simulaciones productivas y el desarrollo de gemelos digitales, con el objetivo de optimizar decisiones y reducir costos productivos.
Las personas: el pilar clave
Para Bustamante, el quinto pilar es el más importante: las personas. La tecnología solo es efectiva si existe talento capacitado para gestionarla. En Aucha, el 90% del equipo es profesional y la instalación registra 0% de rotación en los últimos tres años. “Podemos tener el mejor Ferrari, pero necesitamos al piloto. Y nosotros tenemos a ese piloto”, enfatizó.
Resultados concretos y mirada de futuro
Entre los hitos destacados, Invermar ejecuta su primera experiencia de cultivo de coho en RAS, con más de 600 mil peces y una mortalidad inferior al 0,5% en 60 días. Además, la instalación recircula el 98,5% del agua y valoriza el 100% de sus residuos sólidos como compost.
En el cierre, Bustamante dejó una reflexión que marcó el espíritu de la presentación: “La acuicultura de precisión no busca controlar ni dominar, busca comprender y cuidar. Cuando se lidera con propósito, se logra el equilibrio entre la naturaleza y la ciencia”.


















