De acuerdo con el último reporte emitido por la Organización de Ingredientes Marinos (IFFO), los meses de junio y julio de 2026 se perfilan como el bimestre más complejo del año para la producción y engorda de especies acuáticas, con un impacto directo en la industria de salmónidos y crustáceos.
Esta fuerte presión responde a el alza sostenida en los costos de los insumos nutricionales de origen marino y los precios históricamente elevados de los alimentos balanceados, combinados con una marcada debilidad en los precios de venta, factores que amenazan directamente la rentabilidad interanual de las compañías productoras.
Perú ante los cierres de El Niño
Bajo las condiciones de El Niño Costero, las autoridades peruanas extendieron de forma indefinida la prohibición general de pesca en el área marítima comprendida entre el extremo norte de su dominio, la cual vencía originalmente el 10 de junio de 2026. Sin una fecha anunciada para el término de la suspensión, el Ministerio de la Producción de ese país (PRODUCE) paralizó cualquier levantamiento total, parcial o progresivo a las evaluaciones científicas actualizadas que entregue el Instituto del Mar del Perú (IMARPE).
Las repetidas suspensiones preventivas y por zonas geográficas reflejan la preocupación por las aguas cálidas y la alta dispersión de ejemplares juveniles en cuadrantes como Puerto Malabrigo y Chincha. Enrico Bachis, director de mercado de IFFO, advirtió que, «Perú representa una gran parte del suministro mundial de harina y aceite de pescado, lo que implica que las interrupciones reducen rápidamente la disponibilidad».
En abril de 2026, la producción global de harina de pescado cayó un 21% interanual, arrastrando una baja acumulada del 26% en comparación con 2025. Por su parte, el aceite de pescado retrocedió un 19% mensual en abril, con un volumen acumulado un 14% menor al del año previo.
Déficit en Asia
Asia opera bajo un déficit crónico de suministro estimado en 1,2 millones de toneladas de harina de pescado y unas 80.000 toneladas de aceite de pescado para cubrir sus requerimientos de engorda acuícola. Durante la Cumbre IFFO China 2026, celebrada en Shanghái, la directora de la organización en dicho país, Maggie Xu, advirtió sobre la base de proyecciones de la OCDE y la FAO que el gigante asiático absorberá el 42% de la harina de pescado a nivel global hacia el año 2034.
Frente a este balance, Bachis destacó que los subproductos ya sustentan el 44% de la harina y el 74% del aceite producido en el continente asiático para amortiguar la escasez de materias primas pelágicas.7

Suministro mundial
El suministro proveniente de otras regiones clave del globo muestra un panorama fragmentado que no logra compensar las interrupciones del Pacífico Sur. IFFO detalló que, mientras Perú, los países de la cuenca del Atlántico Norte (como Islandia) y las naciones africanas impulsaron la tendencia a la baja, Estados Unidos se posicionó como la principal excepción con rendimientos superiores en la pesquería de menhaden en el Golfo de México. En Europa, las operaciones de captura de merlán azul registraron un descenso drástico debido al término de las campañas principales en Islandia y Noruega, mientras que Dinamarca continúa notificando desembarques débiles en sus pesquerías de lanzón y espadín. China, por su parte, enfrenta sus propias restricciones tras la entrada en vigor de su veda pesquera estacional el pasado 1 de mayo.
El salmón como motor de retención interna
Por el lado de Chile, la perspectiva comercial combina la resiliencia extractiva con una fuerte retención del insumo en el mercado local. Francisco Ovalle, gerente comercial de Orizon, detalló ante los exportadores globales reunidos en Shanghái que los recursos pelágicos chilenos muestran fundamentos saludables gracias a la sostenida recuperación de la biomasa del jurel. Si bien China se mantiene como el destino prioritario del sector nacional al concentrar el 49,1% de las exportaciones chilenas de harina de pescado, Ovalle subrayó que el destino del ingrediente marino nacional está fuertemente influenciado por el consumo doméstico.

Los últimos datos estadísticos de IFFO muestran que, en términos de producción acumulada de aceite de pescado, Chile se mantuvo prácticamente plano en comparación con el periodo anterior, contando con un flujo continuo y estable de subproductos y remanentes derivados del procesamiento de la industria del salmón. Este último sector actúa como el principal motor de la demanda a largo plazo en el país, absorbiendo con fuerza los volúmenes de ingredientes marinos para la elaboración de dietas comerciales de alta eficiencia.


















