La acuicultura argentina atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia y la Patagonia Norte se ha convertido en el epicentro de esta transformación. Los últimos datos del Anuario 2025 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) muestran que la producción de salmónidos alcanzó niveles récord, impulsada por una creciente demanda internacional y por la consolidación de un modelo productivo que gana cada vez más relevancia dentro de la economía regional.
De acuerdo a lo informado por Más Producción LM Neuquén, durante 2025 ingresaron a faena 11.573 toneladas de salmónidos en la Patagonia Norte, cifra que representa un crecimiento de 24% respecto al año anterior. El dato adquiere una dimensión aún mayor al compararlo con los niveles observados entre 2021 y 2024, período frente al cual la actividad exhibe una expansión superior al 300%.
La evolución refleja una trayectoria de crecimiento sostenido que comenzó a acelerarse hace pocos años. En 2019, la producción destinada a procesamiento apenas alcanzaba las 285 toneladas. Seis años después, la actividad supera las 11.500 toneladas, evidenciando uno de los procesos de expansión más rápidos registrados por la acuicultura argentina.

Más producción y mayor eficiencia industrial
Del volumen total procesado durante 2025 se obtuvieron 8.018 toneladas de producto terminado, lo que equivale a una tasa de conversión cercana al 70%.
Las cifras muestran diferencias entre las dos provincias que lideran la actividad. Mientras Río Negro registra un rendimiento industrial del 75%, Neuquén alcanza un 67%, indicador que mide la proporción entre la materia prima ingresada a planta y el volumen final destinado a los mercados.
Actualmente, la Patagonia Norte cuenta con tres establecimientos habilitados para el procesamiento de salmónidos: dos ubicados en Río Negro y uno en Neuquén. Sin embargo, la producción se encuentra claramente concentrada en esta última provincia, que representa el 78% de toda la faena regional, frente al 22% de participación de Río Negro.
Este liderazgo productivo explica gran parte del crecimiento experimentado por la actividad durante los últimos años y posiciona a Neuquén como el principal centro de cultivo de salmónidos del país.

Exportaciones crecen 65% y marcan un nuevo récord
La expansión productiva encontró un correlato directo en los mercados internacionales. Según SENASA, las exportaciones de trucha arcoíris alcanzaron las 6.109 toneladas durante 2025, estableciendo el mayor volumen histórico registrado por la actividad.
La cifra representa un incremento interanual de 65,5% respecto de las 3.764 toneladas exportadas en 2024, confirmando el creciente posicionamiento de los productos acuícolas patagónicos en el comercio exterior.
Entre los principales productos exportados destacan los filetes refrigerados y congelados de trucha arcoíris, las presentaciones evisceradas con cabeza y las ovas destinadas a nichos especializados de alto valor.
Chile lidera la demanda regional
Chile se mantuvo como el principal comprador de salmónidos argentinos durante 2025, absorbiendo cerca del 60,5% de las exportaciones totales.
Los envíos al mercado chileno superaron las 3.830 toneladas, impulsados por la proximidad geográfica, la integración logística y una demanda sostenida por materias primas y productos acuícolas.
Detrás de Chile aparecen dos mercados estratégicos para la diversificación comercial de la industria: Japón, con aproximadamente 709 toneladas importadas, y Canadá, con cerca de 667 toneladas.
La presencia creciente en destinos de alto valor agrega resiliencia al sector y abre nuevas oportunidades para la expansión futura de la producción.

Embalses patagónicos impulsan el crecimiento
La producción de trucha arcoíris en Argentina se desarrolla principalmente mediante sistemas de cultivo en jaulas flotantes instaladas en los embalses de Alicurá y Piedra del Águila, ubicados entre Neuquén y Río Negro.
Las condiciones ambientales de estos cuerpos de agua —calidad, estabilidad y disponibilidad del recurso hídrico— han permitido desarrollar una actividad altamente competitiva y con importantes perspectivas de crecimiento.
Actualmente, la Patagonia Norte concentra más del 90% de todas las exportaciones acuícolas argentinas, convirtiéndose en el principal polo de desarrollo del sector.
En paralelo, Neuquén ha fortalecido durante los últimos años su estrategia de expansión mediante un marco regulatorio específico, apoyado en la Ley Provincial 3073 y en un Plan de Desarrollo Acuícola orientado a incrementar la producción y atraer nuevas inversiones.
Un potencial que aún no alcanza su techo
Las proyecciones para los próximos años continúan siendo positivas. La meta provincial de alcanzar una producción anual de 10.000 toneladas de salmónidos aparece cada vez más cercana, mientras que los estudios de capacidad productiva estiman que los embalses de Alicurá y Piedra del Águila podrían superar conjuntamente las 13.500 toneladas anuales.
Para la industria salmonicultora regional, los resultados de 2025 constituyen una señal clara de que Argentina está consolidando un nuevo polo productivo capaz de aumentar su participación en los mercados internacionales.
El crecimiento simultáneo de la producción, la capacidad de procesamiento y las exportaciones confirma que la acuicultura patagónica ha dejado de ser una actividad emergente para transformarse en uno de los sectores más dinámicos de la economía regional y en un actor cada vez más relevante dentro del mapa acuícola de Sudamérica.



















