China volvió a marcar un nuevo hito en el desarrollo de acuicultura offshore a gran escala. Frente a las costas de Sanya, en la provincia de Hainan, comenzó a operar Xinhuan No. 1, una plataforma semisumergible considerada la mayor instalación integrada de cultivo marino de este tipo en el país asiático. Según New Atlas y CGTN, la estructura cuenta con 64.000 metros cúbicos de volumen de cultivo, equivalentes a unas 20 piscinas olímpicas, y tendría capacidad para producir hasta 4.000 toneladas de peces al año.
Plataforma offshore con 64.000 m³ de volumen de cultivo
La plataforma recibirá cerca de 3 millones de juveniles, principalmente de fourfinger threadfin (Eleutheronema tetradactylum) y pearl grouper, una especie de mero de alto valor comercial en mercados asiáticos. De acuerdo con CGTN, la primera siembra será incorporada gradualmente durante un periodo de 20 a 30 días, en un sistema diseñado para separar etapas de crecimiento, mantener densidades productivas y sostener una operación continua durante el año.
Con 135 metros de largo, 30 metros de ancho y más de 20 metros de alto, Xinhuan No. 1 representa una nueva generación de infraestructura acuícola basada en ingeniería naval, automatización y operación en ambientes más alejados de la costa. De acuerdo con reportes recogidos por Seafood Media, la plataforma incorpora cinco zonas principales de cultivo, 32 espacios productivos y 24 estanques especializados para juveniles, lo que permite integrar etapas iniciales y de engorda dentro de una misma unidad offshore.
China refuerza su estrategia de acuicultura en aguas profundas
El proyecto también refleja una estrategia más amplia de China: expandir la producción acuícola hacia aguas profundas, reducir presión sobre zonas costeras tradicionales y fortalecer su seguridad alimentaria mediante sistemas de mayor escala. En ese contexto, el avance de Xinhuan No. 1 no solo apunta a producir más peces, sino también a consolidar un modelo de “rancho marino” multifuncional, con posibilidades de vincular cultivo, turismo, pesca recreativa y servicios marítimos.
La puesta en marcha ocurre en un momento clave para la acuicultura global. Según FAO, en 2022 la acuicultura superó por primera vez a la pesca extractiva como principal fuente de animales acuáticos para consumo humano, alcanzando una producción récord de 130,9 millones de toneladas, de las cuales 94,4 millones correspondieron a animales acuáticos. China se mantiene como el principal actor dentro de este crecimiento, junto a otros productores relevantes como Indonesia, India, Vietnam, Noruega, Egipto y Chile.
Una señal para la industria salmonera global
El desafío, sin embargo, será demostrar que estos modelos pueden crecer con estándares robustos de bioseguridad, bienestar animal, control ambiental y eficiencia productiva. La acuicultura offshore promete abrir nuevas áreas de desarrollo, pero también eleva las exigencias en materia de monitoreo, manejo de residuos, logística, operación remota y evaluación de impactos acumulativos.
En ese escenario, Xinhuan No. 1 no debe leerse solo como una megagranja flotante. Más bien, es una señal de la velocidad con que China está industrializando su acuicultura marina y de cómo la competencia global por producir proteína acuática podría desplazarse, cada vez más, hacia sistemas offshore inteligentes, integrados y de gran escala.


















