Escocia aumenta 3% su producción de salmón y eleva a 53,5 millones sus smolts
La encuesta oficial de 2025 muestra un crecimiento de las cosechas y una recuperación de la supervivencia de la generación 2023. Aunque la producción de smolts subió 20%, la estimación del sector para 2026 apunta a un aumento más moderado del volumen cosechado.
Escocia cerró 2025 con 197.836 toneladas de salmón Atlántico, un aumento de 5.836 toneladas, equivalente al 3%, respecto a las 192.000 toneladas del año anterior. Junto con ese avance, la producción de smolts creció 20%, reforzando la disponibilidad de peces para los siguientes ciclos de engorda, según la encuesta productiva publicada este 30 de septiembre por el Gobierno escocés.
El informe, elaborado por la Dirección Marina, reúne las declaraciones de las empresas acuícolas autorizadas y activas, con una tasa de respuesta del 100%. Las cifras de producción corresponden al peso vivo de los peces al momento de la cosecha, una precisión relevante al comparar volúmenes entre países.
Más peces para los próximos ciclos
La producción de smolts pasó de 44,6 millones en 2024 a 53,5 millones en 2025, es decir, aumentó en 8,9 millones de ejemplares. Estos juveniles están preparados para su traslado al mar, donde continuarán la engorda hasta alcanzar el tamaño de cosecha.
El informe distingue esa producción de los peces efectivamente ingresados a los centros marinos. Durante 2025 se sembraron 53,6 millones de smolts en el mar, frente a 45,8 millones el año anterior. Esta última cifra considera también ejemplares procedentes de fuera de Escocia, mientras que el dato de producción contabiliza únicamente los smolts producidos en el país.
Desde una perspectiva productiva, el aumento de juveniles permite anticipar una mayor base de peces para futuras cosechas. Sin embargo, su traducción a toneladas dependerá de cuántos completen la engorda, del peso alcanzado y del momento en que sean cosechados. Por ello, un crecimiento de 20% en smolts no permite proyectar automáticamente una expansión equivalente de la producción final.
La supervivencia mejora siete puntos porcentuales
Otro resultado del balance fue la recuperación de la supervivencia hasta cosecha de la generación 2023, que alcanzó 68,8%, frente al 61,8% de la generación 2022. La diferencia representa una mejora de siete puntos porcentuales.
La referencia a una generación es fundamental para interpretar el dato: corresponde a los peces ingresados al mar en un mismo año y seguidos durante su ciclo productivo. Así, el 68,8% describe el resultado de la generación sembrada en 2023, cuya evaluación se completa con las cosechas posteriores.
Además, el Gobierno escocés precisa que entre los peces que no llegan a cosecha para consumo humano se incluyen mortalidades, escapes, eliminaciones por razones productivas o sanitarias, retiros para muestreo y selección de reproductores. El porcentaje no cosechado reúne, por tanto, distintas causas, una consideración necesaria para contrastar este indicador con estadísticas chilenas de mortalidad.
La mejora señala que una mayor proporción de esa generación llegó a cosecha respecto del ciclo anterior. Los resultados presentados, sin embargo, no permiten atribuir el cambio a una medida sanitaria o tecnología específica.
Para 2026 se estima un crecimiento más acotado
Pese al incremento de smolts, la encuesta recoge una estimación sectorial de 199.200 toneladas de salmón para 2026, basada en los peces que se encontraban en engorda. Ese volumen supondría unas 1.364 toneladas adicionales respecto a 2025, equivalentes a un crecimiento cercano al 0,7%. Se trata de una proyección y no de un resultado anual confirmado.
La distancia entre ambas variaciones muestra por qué conviene observar por separado la producción de juveniles y las cosechas. Los peces incorporados en un año se distribuyen entre distintos periodos de cosecha; el informe sitúa el ciclo habitual de producción marina entre 12 meses y dos años.
El empleo directo en la producción marina de salmón también aumentó: llegó a 1.410 trabajadores, 48 más que en 2024, un incremento de aproximadamente 4%. La cifra excluye a quienes participan en procesamiento y comercialización.
En paralelo, la producción de trucha arcoíris cayó 56%, hasta 3.592 toneladas. Según la encuesta, la disminución se explica principalmente por la adquisición de un importante productor de trucha y la reorientación de su actividad hacia salmón y smolts.
Para la salmonicultura chilena, el balance ofrece una referencia sobre planificación de juveniles y desempeño de generaciones completas. El seguimiento de las cosechas escocesas permitirá evaluar cuánto del aumento de smolts se convierte en producción comercial y en qué plazos.
Escocia cerró 2025 con 197.836 toneladas de salmón Atlántico, un aumento de 5.836 toneladas, equivalente al 3%, respecto a las 192.000 toneladas del año anterior. Junto con ese avance, la producción de smolts creció 20%, reforzando la disponibilidad de peces para los siguientes ciclos de engorda, según la encuesta productiva publicada este 30 de septiembre por el Gobierno escocés.
El informe, elaborado por la Dirección Marina, reúne las declaraciones de las empresas acuícolas autorizadas y activas, con una tasa de respuesta del 100%. Las cifras de producción corresponden al peso vivo de los peces al momento de la cosecha, una precisión relevante al comparar volúmenes entre países.
Más peces para los próximos ciclos
La producción de smolts pasó de 44,6 millones en 2024 a 53,5 millones en 2025, es decir, aumentó en 8,9 millones de ejemplares. Estos juveniles están preparados para su traslado al mar, donde continuarán la engorda hasta alcanzar el tamaño de cosecha.
El informe distingue esa producción de los peces efectivamente ingresados a los centros marinos. Durante 2025 se sembraron 53,6 millones de smolts en el mar, frente a 45,8 millones el año anterior. Esta última cifra considera también ejemplares procedentes de fuera de Escocia, mientras que el dato de producción contabiliza únicamente los smolts producidos en el país.
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Desde una perspectiva productiva, el aumento de juveniles permite anticipar una mayor base de peces para futuras cosechas. Sin embargo, su traducción a toneladas dependerá de cuántos completen la engorda, del peso alcanzado y del momento en que sean cosechados. Por ello, un crecimiento de 20% en smolts no permite proyectar automáticamente una expansión equivalente de la producción final.
La supervivencia mejora siete puntos porcentuales
Otro resultado del balance fue la recuperación de la supervivencia hasta cosecha de la generación 2023, que alcanzó 68,8%, frente al 61,8% de la generación 2022. La diferencia representa una mejora de siete puntos porcentuales.
La referencia a una generación es fundamental para interpretar el dato: corresponde a los peces ingresados al mar en un mismo año y seguidos durante su ciclo productivo. Así, el 68,8% describe el resultado de la generación sembrada en 2023, cuya evaluación se completa con las cosechas posteriores.
Además, el Gobierno escocés precisa que entre los peces que no llegan a cosecha para consumo humano se incluyen mortalidades, escapes, eliminaciones por razones productivas o sanitarias, retiros para muestreo y selección de reproductores. El porcentaje no cosechado reúne, por tanto, distintas causas, una consideración necesaria para contrastar este indicador con estadísticas chilenas de mortalidad.
La mejora señala que una mayor proporción de esa generación llegó a cosecha respecto del ciclo anterior. Los resultados presentados, sin embargo, no permiten atribuir el cambio a una medida sanitaria o tecnología específica.
Para 2026 se estima un crecimiento más acotado
Pese al incremento de smolts, la encuesta recoge una estimación sectorial de 199.200 toneladas de salmón para 2026, basada en los peces que se encontraban en engorda. Ese volumen supondría unas 1.364 toneladas adicionales respecto a 2025, equivalentes a un crecimiento cercano al 0,7%. Se trata de una proyección y no de un resultado anual confirmado.
La distancia entre ambas variaciones muestra por qué conviene observar por separado la producción de juveniles y las cosechas. Los peces incorporados en un año se distribuyen entre distintos periodos de cosecha; el informe sitúa el ciclo habitual de producción marina entre 12 meses y dos años.
El empleo directo en la producción marina de salmón también aumentó: llegó a 1.410 trabajadores, 48 más que en 2024, un incremento de aproximadamente 4%. La cifra excluye a quienes participan en procesamiento y comercialización.
En paralelo, la producción de trucha arcoíris cayó 56%, hasta 3.592 toneladas. Según la encuesta, la disminución se explica principalmente por la adquisición de un importante productor de trucha y la reorientación de su actividad hacia salmón y smolts.
Para la salmonicultura chilena, el balance ofrece una referencia sobre planificación de juveniles y desempeño de generaciones completas. El seguimiento de las cosechas escocesas permitirá evaluar cuánto del aumento de smolts se convierte en producción comercial y en qué plazos.