El Gobierno de Nueva Zelanda anunció este miércoles 14 de octubre la reserva de 5.926 hectáreas de superficie marina en la región de Marlborough, como parte de su estrategia para impulsar la acuicultura en mar abierto y generar nuevas oportunidades de desarrollo económico.
La medida fue presentada por el ministro de Océanos y Pesca, Shane Jones, quien explicó que los espacios permanecerán reservados mientras el Estado avanza en negociaciones con las comunidades indígenas maoríes de Te Tau Ihu. Esto se enmarca en la legislación que regula sus derechos de participación en la acuicultura comercial.
Las áreas se distribuyen en dos sectores: 4.056 hectáreas al este de la isla D’Urville y otras 1.870 hectáreas en Cloudy Bay, ambos ubicados en la región de Marlborough, al norte de la Isla Sur de Nueva Zelanda.
Sin embargo, la delimitación no significa que toda esta superficie vaya a utilizarse para instalar centros de cultivo. El Gobierno precisó que únicamente una parte podría destinarse a proyectos acuícolas, dependiendo de los acuerdos alcanzados y de las autorizaciones correspondientes.
Nuevas oportunidades para la salmonicultura
La decisión se enmarca en los esfuerzos de Nueva Zelanda por ampliar la producción acuícola hacia sectores de mar abierto, fuera de las bahías y zonas costeras protegidas donde tradicionalmente se desarrolla esta actividad.
En estos ambientes, los centros de cultivo están expuestos a condiciones oceanográficas más exigentes, como oleaje y corrientes de mayor intensidad, por lo que requieren infraestructura y sistemas de operación adaptados a esas características.
Jones destacó el potencial de Marlborough para participar en esta expansión. Esto ocurre especialmente después de la puesta en marcha, durante 2026, de la primera iniciativa de cultivo de salmón en mar abierto fuera de los Marlborough Sounds.
El Gobierno considera que esta modalidad productiva puede contribuir al crecimiento del sector y aumentar su capacidad para abastecer los mercados internacionales.
No obstante, el desarrollo de nuevas instalaciones dependerá de evaluaciones ambientales, autorizaciones regulatorias y condiciones técnicas que permitan operar en estos entornos.
Participación de comunidades indígenas
Uno de los aspectos centrales del anuncio es la participación de las comunidades maoríes, conocidas como iwi, en el desarrollo de futuros proyectos acuícolas.
La reserva de superficie forma parte de las negociaciones contempladas en la Ley de Acuerdos sobre Reclamaciones de Acuicultura Comercial Maorí, que establece mecanismos para reconocer sus derechos e intereses económicos en esta actividad.
Según explicó el ministro, estos espacios podrían facilitar la creación de proyectos acuícolas vinculados a las comunidades de Te Tau Ihu, con posibilidades de generar empleo, ingresos por exportaciones y nuevas oportunidades económicas para Marlborough.
La medida tampoco modifica las actividades pesqueras que actualmente se realizan en las zonas delimitadas. Tanto la pesca comercial como la recreativa y la tradicional podrán continuar desarrollándose.
Una estrategia para aumentar los ingresos del sector
La iniciativa también forma parte del Plan de Desarrollo de la Acuicultura de Nueva Zelanda, que establece como objetivo alcanzar ingresos anuales de 3.000 millones de dólares neozelandeses para 2035.
Dentro de esta estrategia, la expansión de los cultivos hacia mar abierto podría aportar hasta 1.400 millones de dólares neozelandeses anuales, según las proyecciones oficiales.
Para alcanzar esta meta, el país busca aprovechar mejor sus áreas de cultivo existentes, ampliar las oportunidades productivas y promover la participación de las comunidades maoríes.
Por ahora, la reserva de las 5.926 hectáreas representa una medida de planificación territorial y no una autorización para iniciar nuevas operaciones.
Los próximos avances dependerán de las negociaciones entre el Gobierno y las comunidades indígenas, además de los procedimientos que deberán cumplir los proyectos que eventualmente se desarrollen en estas zonas.


















