Cermaq publicó de manera oficial su informe de sustentabilidad 2025 (cuyo ejercicio fiscal cerró el 31 de marzo de 2026), donde detalla sus principales indicadores productivos, sanitarios, ambientales y de vinculación comunitaria en Chile, Noruega y Canadá. El reporte refleja el momento operativo de la compañía tras consolidar el 3.º lugar entre los mayores productores mundiales de salmón y concretar la compra de las operaciones de Grieg Seafood, hito que incrementa en un 30% su capacidad productiva global.
A nivel de grupo, Cermaq cosechó 243.171 toneladas (LWE) de las cuales 108.994 toneladas correspondieron a sus operaciones en Chile (sumando salmón del Atlántico y Coho). La filial nacional continúa siendo el corazón operativo de la empresa, al concentrar al 57% de la fuerza laboral corporativa (1.598 de los 2.782 colaboradores globales).
Avances sanitarios y manejo de caligus en Chile
En el apartado de bienestar animal, Cermaq reportó una tasa global de supervivencia del 94% y un 94% de cosecha comercial en categoría premium. En las faenas chilenas, la mortalidad acumulada a 12 meses se situó en 5% para salmón del Atlántico y 7% en Coho. Esto evidencia una estabilidad biológica superior a la de Canadá, donde factores oceanográficos y de temperatura elevaron la mortalidad cerca del 30%.
En el combate contra el caligus la operación chilena registró un hito operativo al utilizar tratamientos con agua dulce y baños no farmacológicos en el 100% de sus centros marinos de salmón del Atlántico. Esto redujo significativamente la necesidad de terapias químicas por inmersión y peróxido de hidrógeno. De forma paralela, la compañía mantiene en pilotaje el despliegue de faldones perimetrales y sistemas acústicos.
Alimento sustentable y caída en la huella de carbono
En biodiversidad y nutrición, Cermaq informó que el 93,2% de los ingredientes marinos adquiridos en Chile cuenta con certificación de origen (estándares MSC, MarinTrust o pesquerías bajo FIP), lo que representa un avance notable frente al 77,9% del ciclo previo.
A su vez, el 26,5% de las harinas y aceites usados a nivel local procedió de recortes y subproductos pesqueros, mientras que el 81% de la soya contó con certificación libre de deforestación bajo estándar ASC. En eficiencia alimentaria, la filial chilena logró un factor de conversión económico de 1,19, a la par de Noruega (1,14).
En el plano ambiental, la salmonicultora logró desacoplar el aumento de volumen frente a sus emisiones de gases de efecto invernadero. Las emisiones absolutas cayeron un 6% y la intensidad de carbono se redujo un 10% frente al año fiscal previo (alcanzando 4,62 t).
La elaboración de dietas concentró el 46,6% del impacto de carbono del grupo y el transporte de producto terminado el 40,1%. En este frente, Chile destacó como la única filial de la compañía en adquirir certificados de energía renovable (I-RECs) para mitigar el impacto derivado del consumo eléctrico de sus faenas.
Impacto territorial en las comunidades del sur
El reporte también da cuenta del despliegue territorial en las regiones de Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes bajo cinco ejes comunitarios. Entre las iniciativas del año sobresale la construcción del muelle comunitario en Isla Butachauques en coordinación con la comunidad indígena Chiwayan para garantizar la conectividad de la pesca artesanal y recolección de orilla, además del programa educativo Aprender y talleres de concientización ambiental e intercultural en escuelas de sectores aislados.


















