El vapor en las plantas de alimentos de salmones depende de calderas eficientes. En una entrevista en Patagonia Radio, Nelson Ortega, jefe comercial de Vapor Austral explicó cómo mejorar su desempeño energético.
Ortega explicó que la matriz productiva chilena depende directamente de combustibles importados, como gas natural, diésel o petróleos pesados. Estos alimentan quemadores cuya llama interna ronda los 1.500 °C. En este contexto, el estándar de gestión energética ISO 50001 ha intensificado la exigencia. Ahora se deben producir los mismos volúmenes con menos insumos fósiles, un desafío ligado a descarbonizar el salmón.
Para responder a este escenario, la compañía combina calderas industriales de manufactura turca con tecnología italiana. Esta incluye sistemas de combustión y quemadores de ajuste automatizado continuo. Estos reemplazos cobran especial relevancia en parques térmicos con más de 20 o 30 años de servicio. Sus consumos resultan inviables bajo los actuales estándares de costos y sostenibilidad.
Vapor en plantas de alimentos: recuperación de agua tratada
Uno de los principales vectores de ahorro reside en el circuito de condensados. Se trata del agua caliente residual que retorna tras la cesión de calor del vapor. Según datos expuestos por el ejecutivo en la entrevista, el costo del metro cúbico de agua desmineralizada y tratada químicamente (necesaria para evitar incrustaciones y corrosión en los fogones)
Mediante el diagnóstico, la reparación y el recambio de trampas de vapor mecánicas y bombas de condensado, el sistema reinyecta agua a alta temperatura a las salas de calderas. Así se evita el gasto térmico de calentar agua fría desde cero. Además, la detección oportuna de fallas cobra relevancia en plantas con varios kilómetros de tuberías internas. En ellas, el fluido se desplaza a velocidades cercanas a los 108 km/h.
Certificación y logística austral
Respecto al marco regulatorio, el representante de Vapor Austral diferenció dos tipos de trabajo. Por un lado, la mantención preventiva anual, que suele demandar entre uno y dos días de paralización técnica. Por otro, las certificaciones periódicas dictadas por el Decreto Supremo N.º 10 del Ministerio de Salud, obligatorias para calderas y autoclaves.
Asimismo, la empresa ha expandido su oferta hacia auditorías energéticas, arriendo de equipamiento y levantamiento de ingeniería de redes mediante modelación digital. Atiende faenas desde el sector minero en Antofagasta hasta terminales pesqueros e industriales en Porvenir y Puerto Natales, donde también se proyectan nuevas energías en Magallanes. En esa región y en zonas insulares, la reposición de calderas de gran escala exige complejidades logísticas. Estos equipos alcanzan hasta 5 metros de altura por 15 metros de largo. Por eso requieren transporte en barcazas y traslados viales especializados, para no interrumpir las temporadas productivas.

















