La acuicultura en la Amazonía podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la seguridad alimentaria y reducir los impactos ambientales asociados con la producción ganadera, según un estudio publicado en Nature Sustainability el 24 de enero de 2025 por investigadores de Cornell y colegas en Estados Unidos y Brasil.

«La producción ganadera es uno de los impulsores más importantes de la deforestación en la Amazonía», dijo Felipe Pacheco, becario postdoctoral de Eric & Wendy Schmidt AI in Science en el Departamento de Ecología y Biología Evolutiva.
Asimismo, agregó que «La acuicultura produce 10 veces menos emisiones de gases de efecto invernadero y utiliza entre 20 y 100 veces menos tierra que la producción ganadera.
Creemos que la expansión de la acuicultura podría ser una herramienta importante para avanzar en la seguridad alimentaria y la sostenibilidad en la Amazonía», aseveró Pacheco.
Con la acuicultura en expansión desde la década de 1980, los productos acuáticos se han convertido en el sistema alimentario de origen animal de más rápido crecimiento en la región amazónica. A pesar de que la producción de pescado aún es pequeña en comparación con la carne de res, los expertos subrayan que la expansión de esta actividad podría traer beneficios económicos y nutricionales significativos a los países amazónicos, como Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
Riesgos del desarrollo de la acuicultura y el efecto de la tilapia
Sin embargo, los investigadores advierten sobre los riesgos asociados con esta expansión, como la posible introducción de especies invasoras. La tilapia, por ejemplo, una especie no nativa de la Amazonía, podría desplazar a las especies locales y alterar los ecosistemas fluviales. Además, el uso inapropiado de la tierra para la creación de estanques acuícolas puede interrumpir la conectividad natural de los arroyos y afectar la biodiversidad de la región.

Los autores del estudio proponen cinco principios fundamentales para asegurar que la expansión de la acuicultura en la Amazonía sea sostenible: la ubicación de las instalaciones acuícolas en tierras ya degradadas, el uso de diversas especies para mejorar la sostenibilidad, la distribución equitativa de beneficios entre productores y distribuidores, el fortalecimiento del acceso a información y la mejora de los recursos tecnológicos y financieros para los productores.
“El desafío es grande, pero los beneficios potenciales de hacer bien las cosas, tanto desde una perspectiva ambiental como socioeconómica, son enormes”, destacó Alex Flecker, coautor del artículo y profesor de ecología y biología evolutiva.
Este esfuerzo es parte de un proyecto más amplio que busca mejorar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos en la Amazonía mediante el uso de herramientas computacionales avanzadas para monitorear la expansión de la acuicultura.



















