Las cataratas en peces representan una de las alteraciones oculares más relevantes para la salmonicultura, aunque muchas veces pasan desapercibidas hasta etapas avanzadas. Así lo advierte la Nota Técnica N°22 elaborada por el Área de Asistencia Técnica de ADL Diagnostic Chile, que profundiza en las causas, epidemiología, factores de riesgo y medidas preventivas frente a esta patología en peces de cultivo.
El documento explica que las cataratas corresponden a una opacidad del cristalino —estructura responsable de enfocar la luz hacia la retina— que puede reducir significativamente la visión e incluso causar ceguera funcional en casos severos. En salmones cultivados, la mayoría de los casos son irreversibles, producto de daños permanentes en las fibras del cristalino, aunque existen formas reversibles asociadas a alteraciones osmóticas temporales.
Una enfermedad multifactorial
Uno de los principales hallazgos del informe es que las cataratas en salmónidos no responden a una única causa, sino a una combinación de factores nutricionales, ambientales, fisiológicos y sanitarios.
Entre los factores más relevantes, ADL Diagnostic Chile identifica el déficit de histidina en la dieta como el principal desencadenante nutricional. Este aminoácido es esencial para la producción de N-acetil-histidina (NAH), una molécula clave para regular el equilibrio hídrico del cristalino. Cuando sus niveles disminuyen, aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cataratas.
La nota técnica también señala que cambios bruscos de temperatura y salinidad, hiperoxia en agua dulce, radiación ultravioleta y sobresaturación de gases pueden favorecer alteraciones osmóticas que dañan progresivamente el ojo del pez.
A ello se suman agentes biológicos y factores productivos, como infestaciones parasitarias, enfermedades concomitantes, crecimiento acelerado y determinadas líneas genéticas, especialmente peces triploides, que presentan una mayor susceptibilidad.
Un problema que puede comenzar temprano
Según el documento, las cataratas pueden manifestarse en todas las etapas del ciclo productivo, desde peces en agua dulce hasta ejemplares adultos en mar. Sin embargo, existen periodos especialmente críticos.
La etapa de esmoltificación —cuando el pez se adapta fisiológicamente al paso desde agua dulce a agua de mar— aparece como uno de los momentos de mayor vulnerabilidad metabólica. Además, el informe destaca que los primeros días tras la transferencia al mar, especialmente entre 7 y 12 días post traslado, suelen concentrar episodios de mayor susceptibilidad.
Otro hallazgo relevante es que el 75% de los casos observados en terreno presentan compromiso bilateral, es decir, afectan ambos ojos, lo que sugiere un origen sistémico más que traumático.
Impactos productivos y bienestar animal
Aunque las cataratas afectan exclusivamente el cristalino, sus consecuencias pueden extenderse al desempeño productivo.
La reducción de la visión compromete la capacidad de alimentación, orientación y respuesta conductual de los peces, lo que puede traducirse en menor crecimiento, mayor vulnerabilidad al estrés y deterioro del bienestar animal.
El informe además advierte que peces de crecimiento rápido, individuos de mayor tamaño en agua dulce y aquellos expuestos a altas temperaturas estivales presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar brotes severos.
Prevención: nutrición, ambiente y manejo
Frente a este escenario, ADL Diagnostic Chile enfatiza que la prevención es la principal herramienta de control.
Entre las medidas recomendadas destacan dietas enriquecidas con histidina, particularmente durante el último mes en agua dulce y los primeros seis meses en mar, junto con un adecuado balance de grasas, sal y antioxidantes.
Asimismo, se recomienda evitar niveles excesivos de oxígeno disuelto en agua dulce, monitorear temperatura y gases, y reducir situaciones de estrés durante el manejo mediante anestesia y técnicas de captura menos invasivas.
La evaluación del estado fisiológico previo a la transferencia al mar y una vigilancia reforzada en peces triploides o cepas de rápido crecimiento también figuran entre las estrategias preventivas clave.
Con esta nueva nota técnica, ADL Diagnostic Chile pone sobre la mesa una condición frecuentemente subestimada, pero con implicancias relevantes para la salud ocular, el bienestar y el rendimiento productivo de los salmónidos, reforzando la necesidad de un enfoque preventivo e integral en la gestión sanitaria de los centros de cultivo.


















