Un estudio publicado en la revista científica Journal of Food Composition and Analysis detectó que casi el 25% de los productos comercializados como salmón en China estaban incorrectamente identificados. La investigación, basada en secuenciación genética de nueva generación (NGS), advierte que el etiquetado erróneo podría afectar la confianza de los consumidores y el comercio internacional del salmón del Atlántico.
En momentos en que China consolida su posición como el principal mercado asiático para el salmón del Atlántico, una nueva investigación científica encendió las alertas sobre la autenticidad de los productos disponibles para los consumidores.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Shenzhen analizó 186 productos comercializados como salmón en distintas regiones de China y descubrió que el 24,73% estaba mal etiquetado, es decir, la especie declarada no coincidía con la identificada mediante análisis genético.
Trucha arcoíris: la principal sustituta
La investigación reveló que apenas el 53,76% de las muestras correspondían efectivamente a salmón Atlántico (Salmo salar), mientras que un 33,33% pertenecía a trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss). También se identificaron menores proporciones de salmón coho, salmón chum y salmón rosado.
Según los autores, la trucha arcoíris fue la especie utilizada con mayor frecuencia para sustituir al salmón del Atlántico, representando cerca del 70% de todos los casos de etiquetado incorrecto.
Los investigadores explican que las similitudes visuales y de textura entre ambas especies facilitan esta práctica, especialmente en productos frescos, filetes y sushi.

El comercio online presenta mayores riesgos
Uno de los hallazgos más relevantes para la industria fue la diferencia observada entre los distintos canales de venta.
Mientras los productos adquiridos en supermercados y restaurantes tradicionales presentaron una tasa de error de apenas 9,76%, en las plataformas de comercio electrónico el porcentaje de etiquetado incorrecto alcanzó el 36,54%. La diferencia fue estadísticamente significativa.
Los autores sugieren que la menor fiscalización, la presencia de múltiples vendedores y mecanismos de control insuficientes en el comercio electrónico podrían estar favoreciendo este tipo de fraude alimentario.
Tecnología genética para proteger la cadena de valor
Para realizar el estudio, los científicos desarrollaron una metodología basada en la secuenciación de un fragmento del gen mitocondrial 16S rRNA combinado con tecnología de secuenciación masiva o Next-Generation Sequencing (NGS). Esta aproximación permitió procesar simultáneamente grandes volúmenes de muestras, reduciendo costos y aumentando la precisión de la identificación.
En total, los investigadores generaron más de 65 millones de secuencias genéticas, logrando identificar con éxito la especie presente en el 100% de las muestras analizadas.
«La aplicación integrada de NGS con etiquetado molecular incrementó notablemente la eficiencia de detección y redujo sustancialmente los costos por muestra», concluyeron los autores.

Implicancias para la industria salmonera global
Más allá del mercado chino, los investigadores advierten que el fraude en el etiquetado de productos del mar constituye un desafío sistémico a nivel mundial. Estudios previos han reportado tasas similares de sustitución de especies en Europa, Estados Unidos, México e incluso Chile.
Para una industria exportadora como la del salmón chileno, que tiene a China entre sus mercados estratégicos, garantizar la trazabilidad y autenticidad de los productos aparece como un elemento clave para sostener la confianza de los consumidores y proteger el valor de la categoría.
El estudio concluye que una identificación precisa de las especies y un etiquetado claro y estandarizado son fundamentales para asegurar el desarrollo sostenible del comercio global del salmón.
Lea el estudio completo aquí: Molecular identification of mislabeling in Atlantic salmon products across China: Proper species labeling is needed based on market investigation


















