La industria acuícola, motor clave de la economía en la región de Los Lagos, vive momentos de incertidumbre. Así lo afirmó con fuerza el gobernador regional, Alejandro Santana, durante su participación en el programa Estado Regional de TVN, donde abordó los desafíos estructurales que enfrenta el desarrollo productivo del sur de Chile. Con cifras en mano, el representante regional mencionó que la permisología excesiva y la falta de certezas jurídicas están frenando inversiones millonarias y paralizando proyectos clave para el crecimiento regional.
“La permisología ahuyentó US$180 millones de inversión en la región solo en 2023”, sostuvo Santana, refiriéndose al impacto que tiene la lentitud de los trámites estatales sobre el interés de inversionistas extranjeros y nacionales. “Los servicios públicos tramitaron tanto, alargaron tanto los plazos, que los inversionistas simplemente se aburrieron. Evaluaron sus opciones y se fueron”, explicó.
Acuicultura en jaque por falta de modernización del Estado
La crítica del gobernador apunta al corazón de un problema que, a su juicio, es estructural: un Estado “no moderno”, incapaz de entregar certezas ni de responder con eficiencia a las exigencias del mundo productivo. “Queremos definir una política clara, saber cómo hacer esta región más sustentable, más competitiva. Pero eso exige que el Estado deje de ser un obstáculo y comience a ser un facilitador”, afirmó.
La acuicultura es una de las actividades más relevantes en la región, tanto en empleo como en aporte al PIB. “Cuando hablamos de las actividades productivas más importantes, sin duda hablamos de acuicultura. Y esa actividad hoy está siendo afectada significativamente por la permisología y la inseguridad jurídica”, alertó.
Plan Salmón 2050: una visión desde la región
Ante la ausencia de una política nacional, el Gobierno Regional ha impulsado el Plan Salmón 2050, una hoja de ruta que busca replicar las mejores prácticas del modelo noruego —el mayor productor mundial de salmón— y posicionar a Chile como un actor competitivo, pero sustentable. “Somos el segundo país exportador después de Noruega, pero no tenemos un plan país. Ni una estrategia para abrir nuevos mercados ni para competir con los líderes mundiales. No tenemos como país una política de acuicultura que diga cómo somos más competitivo”, reclamó Santana.
ECMPO: El freno silencioso
Uno de los puntos más controversiales de su intervención fue la crítica a las solicitudes de Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPCO). Actualmente, existen 3,8 millones de hectáreas de mar solicitadas bajo esta figura a nivel nacional, de las cuales 1,8 millones están en la región de Los Lagos.
“¿Cómo se explica que toda la industria del salmón funcione en 15 mil hectáreas y la mitilicultura en 10 mil, mientras las solicitudes ECMPO abarcan millones?”, cuestionó. A su juicio, la desproporción ha generado un congelamiento total del desarrollo de nuevas concesiones. “Aquí en promedio una solicitud puede tardar hasta nueve años. Y eso paraliza todo. No porque no haya interés, no porque falte tecnología o conciencia ambiental, sino porque no se puede avanzar”, afirmó la autoridad.
El gobernador fue enfático en señalar que el reconocimiento de los pueblos originarios no debe entenderse como un obstáculo al desarrollo. “El respeto al medioambiente y a las comunidades no es excluyente al crecimiento económico, pero tiene que haber equilibrio y proporcionalidad”, señaló, pidiendo que el problema se resuelva ya sea por la vía legislativa o reglamentaria. “Pero llevamos más de tres años empujando y no se ha avanzado”, enfatizó.
Una industria con compromiso social y tecnológico
Lejos de desconocer los cuestionamientos que ha enfrentado la industria del salmón por sus impactos ambientales, Santana defendió los avances tecnológicos del sector y el compromiso de sus trabajadores. “Hoy usted va a una planta y ve que alimentan peces de forma remota, desde mil kilómetros de distancia. La intervención humana es mínima. ¿Hay vicios? Sí. ¿Se ha avanzado? También. ¿Falta mejorar? Por supuesto. Pero no se puede paralizar una industria que ha transformado la vida de miles de familias”, expresó.
Según el gobernador, en ningún otro sector económico se observa un nivel de compromiso sindical tan alto con la sustentabilidad. “Aquí los trabajadores están liderando discusiones sobre el futuro de la industria. Eso habla del impacto social que ha tenido esta actividad en nuestra región”, aseguró.


















