En el segmento, el “Salmón: El super alimento” Braian Wilhelm, Insight & Customer Success Manager de la compañía Aquabyte, entregó una detallada presentación sobre cómo la tecnología puede revolucionar el monitoreo nutricional y el bienestar de los peces, particularmente en la industria del salmón.
“¿Puede la inteligencia artificial transformar la nutrición y la salud de los salmones?”, fue la pregunta con la que Wilhelm inició su presentación. Y su respuesta fue tajante: “Sí, pero más importante aún es entender cómo y por qué”.
A lo largo de su intervención, Wilhelm insistió en una idea clave: el valor está en los datos. “No se trata solo de recolectarlos, sino de cómo se trabajan, cómo se analizan y cómo se traducen en decisiones concretas que impactan en la productividad, el bienestar y la calidad del alimento”, explicó.
Validaciones más eficientes, representativas y sin estrés para los peces
Uno de los principales problemas actuales en la validación de dietas o tratamientos en salmonicultura, dijo Wilhelm, es que los métodos tradicionales son costosos, lentos, poco representativos y altamente dependientes del criterio humano. “Las validaciones de campo implican manipular peces, lo que genera estrés y en muchos casos mortalidad”, enfatizó.
Ante este escenario, Aquabyte propone un enfoque automatizado basado en una cámara submarina equipada con algoritmos de inteligencia artificial que permite realizar muestreos diarios de hasta 1.000 peces sin sacarlos del agua. “Eso nos permite tener datos continuos, estandarizados y objetivos sobre múltiples indicadores de salud y nutrición”, detalló.
IA en acción: imágenes, machine learning y decisiones informadas
Aquabyte integra hardware y software para optimizar el monitoreo acuícola: utiliza una cámara de alta resolución sumergida a cinco metros de profundidad que captura imágenes las 24 horas del día, mientras que su software aplica visión computacional y machine learning para analizar esos datos.
Gracias a estos algoritmos, Aquabyte detecta indicadores clave como el peso y la curva de crecimiento de los peces, heridas activas y recuperadas, cataratas, condición corporal y la presencia de parásitos, como el caligus.
“El sistema analiza más de 18 indicadores de bienestar y los presenta en una plataforma web, permitiendo tomar decisiones informadas en tiempo real”, comentó Wilhelm.

Casos prácticos: Benchmarking, dietas y tratamientos
Durante la charla, el profesional de Aquabyte compartió casos reales que evidencian el poder de esta tecnología. Mencionó una experiencia que tras un ayuno prolongado se asumió una baja en el tamaño de los peces. Sin embargo, los datos revelaron que la pérdida real fue de un kilo por pez, lo que permitió calcular con precisión el costo económico de esa decisión.
También se mostró cómo es posible comparar dietas entre proveedores en jaulas diferentes y medir su impacto diario en el crecimiento de los peces. «Esto permite tomar decisiones respaldadas por datos concretos, no suposiciones», afirmó.
Hacia una industria más digital, estandarizada y eficiente
Braian Wilhelm cerró su presentación destacando los beneficios del enfoque basado en inteligencia artificial para la acuicultura, resaltando la alta frecuencia y representatividad de los datos obtenidos, con el análisis de hasta 1.000 peces diarios, en contraste con los 200-300 de los métodos tradicionales.
Además, subrayó la capacidad de evaluar simultáneamente múltiples indicadores de salud, la reducción de la manipulación de los peces y la eliminación del sesgo humano en los análisis. Wilhelm también enfatizó la posibilidad de integrar esta tecnología con otras plataformas y bases de datos. “El desafío actual ya no es si podemos usar IA en nutrición y bienestar, sino cómo hacerlo de manera efectiva, integrada y proactiva. La tecnología ya está aquí, y su uso inteligente puede marcar la diferencia entre un centro productivo y uno con pérdidas”, concluyó Wilhelm.


















