La entidad, encabezada por el subsecretario Julio Salas, resaltó que durante el período se concretaron ocho leyes publicadas y otras cinco en tramitación avanzada, lo que permitió redefinir el marco regulatorio del sector con mayor legitimidad institucional y amplios consensos políticos.
Uno de los hitos más relevantes fue la entrada en vigencia de la Ley de Fraccionamiento en enero de 2026, normativa que redistribuyó las cuotas de captura entre los sectores industrial y artesanal, aumentando la participación de este último en recursos de alta importancia comercial. Según la autoridad, este cambio permitirá dinamizar economías locales y ampliar las oportunidades productivas para miles de pescadores a lo largo del país.
La actualización de la Nómina Nacional de Pesquerías Artesanales permitió además consolidar una flota cercana a 6.700 embarcaciones y beneficiar a más de 22 mil pescadoras y pescadores artesanales.
Impulso a la acuicultura y mayor regulación para la salmonicultura
En el ámbito acuícola, el balance de la Subsecretaría destaca una serie de medidas orientadas a fortalecer la regulación, diversificar la producción y avanzar hacia modelos más sostenibles, especialmente en la industria salmonicultora.
Entre los avances más relevantes se encuentra la implementación de la Ley N° 21.532, normativa que endureció las exigencias ambientales para la industria del salmón, estableciendo sanciones más estrictas frente a escapes de peces, obligación de recaptura de ejemplares y multas proporcionales al valor de la biomasa no recuperada.
La ley también incorporó nuevas obligaciones de transparencia, como la entrega de información detallada sobre el uso de antibióticos y los niveles de mortalidad en centros de cultivo, fortaleciendo así el monitoreo ambiental y la rendición de cuentas de la industria.
A ello se suman avances en la regulación de la Acuicultura de Pequeña Escala (APE), cuya primera Mesa Nacional fue creada en 2022 para impulsar un marco normativo específico para esta actividad. Este proceso permitió establecer el primer reglamento que reconoce formalmente el sector, habilitando la diversificación productiva, el policultivo y la adaptación de centros de cultivo según distintos sistemas productivos.
Como parte de esta agenda, también se propusieron modificaciones a los umbrales del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental de Chile, con el objetivo de ajustar los requisitos de evaluación para proyectos de macroalgas y moluscos filtradores, lo que podría beneficiar a cerca de 400 iniciativas vinculadas a la acuicultura de pequeña escala.
Estas modificaciones incorporan además mecanismos de control ambiental como los informes ambientales (INFA), prohibiciones de operación en condiciones anaeróbicas y planes de recuperación de fondos marinos.
Crecimiento del sector acuícola
El balance sectorial también destacó el desempeño productivo de la actividad. De acuerdo con el Informe Sectorial de Pesca y Acuicultura de diciembre de 2025, la producción total del sector alcanzó 4,2 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 15,6% respecto de 2024 y un nivel 16,6% superior al promedio de los últimos cinco años.
Dentro de ese total, la acuicultura aportó el 35,6% de la producción, con 1,5 millones de toneladas cosechadas, registrando un crecimiento anual de 5,8%.
Ciencia y transparencia
El fortalecimiento de la investigación científica también fue parte central de la gestión. En abril de 2024 entró en operaciones el buque de investigación Doctora Barbieri, construido en el astillero ASENAV, embarcación destinada a estudios pesqueros y oceanográficos en aguas costeras y zonas interiores.
La nave lleva el nombre de la destacada científica María Ángela Barbieri, pionera en investigación hidroacústica en Chile y referente en el desarrollo científico del sector pesquero.
En materia de transparencia, Chile también adoptó el estándar internacional de la Fisheries Transparency Initiative (FiTI), integrando compromisos de acceso a la información, estado de los recursos y comercialización de productos pesqueros.
Un sector en transformación
Desde la Subsecretaría señalaron que los avances logrados durante la administración buscan sentar las bases de un sector pesquero y acuícola más sostenible, con mayor participación social, regulación ambiental más robusta y una institucionalidad fortalecida.
El balance también destacó medidas complementarias como el impulso al consumo de productos del mar en el programa de alimentación escolar de Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, el fortalecimiento de la seguridad en embarcaciones artesanales y nuevas políticas de equidad de género en la gobernanza del sector.
Al cierre de la gestión, la autoridad valoró el trabajo conjunto con organizaciones de pescadores, empresas, instituciones científicas y organismos públicos, destacando que los avances alcanzados buscan proyectar a Chile como una potencia pesquera y acuícola con estándares crecientes de sostenibilidad y transparencia.


















