El vicepresidente del Banco Central, Alberto Naudon, abordó el complejo escenario económico internacional marcado por la tensión en Medio Oriente, señalando que el mundo atraviesa un momento de gran incertidumbre y cambios rápidos en los mercados.


Durante un webinar organizado por el banco de inversión Goldman Sachs, el economista explicó que los recientes acontecimientos han elevado la volatilidad en los mercados internacionales, lo que vuelve especialmente difícil anticipar sus efectos sobre la economía global.
La noticia publicada por el medio DF (Diario Financiero), recoge las principales reflexiones del consejero del instituto emisor respecto al actual escenario económico y geopolítico.
Naudon advirtió que todavía es temprano para determinar el impacto real de la crisis en Medio Oriente. “Aún es demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas sobre lo que va a suceder y sobre las implicancias macroeconómicas”, afirmó, destacando que este tipo de episodios demuestra cuán rápido puede cambiar el entorno internacional.


Energía, inflación y riesgos para la economía
El vicepresidente del Banco Central explicó que el efecto final de la crisis dependerá en gran medida de si las tensiones se mantienen contenidas o si escalan hasta afectar rutas estratégicas de energía y transporte en la región.
Según detalló, para economías abiertas como la chilena, uno de los factores más relevantes es cómo estos eventos repercuten en las condiciones financieras globales.
En ese sentido, indicó que un aumento temporal en los precios de la energía suele provocar un alza puntual en la inflación general, con impactos limitados en la inflación subyacente. Sin embargo, advirtió que si la crisis se prolonga, el escenario podría volverse más complejo.
Un alza persistente del precio del petróleo, sumada a una depreciación sostenida del peso, podría generar presiones inflacionarias más significativas en el corto plazo.
La economía chilena muestra señales de resiliencia
Pese al escenario internacional incierto, Naudon destacó que Chile inició 2026 con fundamentos macroeconómicos más sólidos que el año anterior.
Entre los factores positivos mencionó la caída de la inflación, el avance del proceso de normalización de la política monetaria y una actividad económica que ha mostrado mayor resiliencia de lo esperado.
Asimismo, indicó que durante el último año ha mejorado la percepción de inversionistas internacionales respecto de Chile y América Latina, lo que abre la posibilidad de una fase de crecimiento más robusta en el futuro.
No obstante, advirtió que el principal desafío será transformar esas condiciones favorables en un crecimiento más amplio y sostenido, especialmente impulsando la inversión y mejoras en productividad.
Naudon pone paños fríos al debate por el Imacec
El economista también se refirió a la caída anual de 0,1% registrada por el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) en enero, señalando que la reacción del mercado ha sido exagerada.
A su juicio, si se considera la debilidad del sector minero, el desempeño del resto de la economía se mantiene bastante alineado con las proyecciones del Banco Central.
“Algunos analistas han reaccionado de forma exagerada al último Imacec”, afirmó, descartando que la cifra sea una señal clara de debilidad económica.
Finalmente, sobre la política monetaria, Naudon transmitió un mensaje de calma. Indicó que las tasas de interés ya se encuentran muy cerca de niveles neutrales, aunque precisó que el proceso de normalización aún debe completarse.
















