La salmonicultura chilena volvió a demostrar su peso estratégico en la economía nacional. En un escenario marcado por una contracción de 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y una caída de 4,6% en las exportaciones de bienes durante el primer trimestre de 2026, los envíos de productos elaborados de salmón emergieron como uno de los pocos factores capaces de sostener el dinamismo exportador de las regiones del sur austral.
El último Informe de Producto Interno Bruto Regional del Banco Central refleja una realidad dual para la industria. Mientras la actividad pesquera y acuícola incidió negativamente en el crecimiento regional en Los Lagos, Aysén y Magallanes, las exportaciones salmoneras impulsaron con fuerza el comercio exterior, confirmando el creciente rol del sector como generador de divisas para Chile.
Exportaciones salmoneras compensan un complejo escenario económico
El desempeño regional evidencia que el aporte de la salmonicultura trasciende la producción primaria. Si bien factores productivos afectaron el comportamiento del PIB regional, la demanda internacional por productos elaborados de salmón permitió sostener el crecimiento de las exportaciones en las principales regiones productoras.
Los Lagos, principal polo salmonicultor del país, registró un crecimiento de 1,2% del PIB regional. Sin embargo, el Banco Central identificó a la industria pesquera como la principal incidencia negativa sobre la actividad económica.
Pese a ello, las exportaciones regionales crecieron un sólido 13,8%, impulsadas principalmente por los envíos de productos elaborados de salmón, consolidando nuevamente a la región como uno de los mayores motores exportadores del país.
En paralelo, el consumo de los hogares aumentó 2,2%, impulsado por los servicios personales, el turismo y la actividad de restaurantes y hoteles, reflejando una economía regional que mantiene dinamismo gracias, en parte, al efecto multiplicador de la actividad exportadora.
Aysén: menor actividad productiva, mayor fortaleza exportadora
La situación en Aysén mostró un contraste aún más marcado. El PIB regional retrocedió 2,6%, principalmente por el desempeño de la industria pesquera y del sector primario. No obstante, el comercio exterior mostró una realidad completamente distinta.
Las exportaciones de bienes crecieron 16,0%, siendo los productos elaborados de salmón el principal factor detrás de ese avance.
La cifra confirma que, incluso en períodos de menor actividad productiva, la salmonicultura continúa siendo el principal soporte económico de la región gracias a su fuerte orientación hacia los mercados internacionales.
Magallanes amortigua la caída gracias al salmón
En Magallanes, el PIB disminuyó 1,3%, afectado por la caída de la industria química, la construcción y la acuicultura.
Sin embargo, el comportamiento exportador volvió a evidenciar la resiliencia del sector salmonero. Aunque las exportaciones regionales descendieron 0,5%, la baja habría sido considerablemente mayor de no haber sido por el crecimiento de los envíos de productos elaborados de salmón, que compensaron en gran medida la disminución de las exportaciones químicas y de material de transporte.
Biobío, la excepción regional
El panorama fue diferente en Biobío. La región registró una caída de 5,2% del PIB, donde la actividad pesquera figuró entre los principales factores que explicaron el retroceso económico.
A diferencia de las regiones salmoneras del extremo sur, las exportaciones disminuyeron 2,1%, principalmente debido a menores envíos de madera y fruta.
El salmón vuelve a amortiguar la caída exportadora nacional
A nivel nacional, el Banco Central destacó que las exportaciones chilenas retrocedieron 4,6% durante el primer trimestre, afectadas principalmente por menores embarques mineros y frutícolas.
Sin embargo, el organismo enfatizó que las exportaciones de alimentos ayudaron a compensar parcialmente esa caída, siendo precisamente los productos elaborados de salmón uno de los componentes más relevantes de ese desempeño.
El resultado confirma una tendencia observada durante los últimos años: mientras sectores tradicionales enfrentan mayor volatilidad, la salmonicultura continúa fortaleciendo su posición como uno de los principales pilares exportadores del país.
Consejo del Salmón: «El potencial sigue limitado»
Tras conocerse las cifras, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, sostuvo que los resultados reflejan la importancia estratégica que tiene la industria para el desarrollo regional.
«En un contexto económico complejo donde distintas regiones del país muestran caídas o resultados mixtos en su actividad, las exportaciones se vuelven aún más relevantes para sostener el crecimiento y proyectar desarrollo desde los territorios. En ese escenario, la salmonicultura cumple un rol estratégico: Los Lagos, Aysén y Magallanes son la cara territorial del segundo producto más exportado de Chile», afirmó.
La ejecutiva señaló además que los datos del PIB muestran con claridad el aporte que realiza la salmonicultura en empleo, generación de valor agregado, encadenamientos productivos y comercio internacional.
No obstante, advirtió que la industria continúa enfrentando restricciones que limitan su crecimiento. «El potencial es enorme; sin embargo, hoy vemos una industria que sigue restringida en su desarrollo. Por eso resulta fundamental destrabar su crecimiento para continuar aportando al bienestar de las familias del sur austral y al desarrollo económico del país», indicó.
Finalmente, Seguel valoró las señales entregadas por el Gobierno hacia el sector, aunque sostuvo que el desafío ahora consiste en transformarlas en medidas concretas que permitan fortalecer la competitividad de una de las principales industrias exportadoras de Chile.
Una industria que sigue sosteniendo el sur austral
Las cifras del Banco Central dejan un mensaje claro para el mercado salmonero. Si bien la producción acuícola enfrentó dificultades durante el inicio de 2026 y su incidencia sobre el PIB regional fue negativa en varias zonas productoras, la capacidad exportadora del sector volvió a convertirse en un factor clave para amortiguar la desaceleración económica.
En momentos en que el comercio exterior chileno enfrenta mayores desafíos y las exportaciones nacionales muestran signos de debilitamiento, el salmón continúa consolidándose como uno de los activos más relevantes de la economía del país, sosteniendo el crecimiento exportador de las regiones australes y reafirmando su papel como una industria estratégica para el desarrollo de Chile.


















