La empresa reportó un promedio anual de 0.30 piojos por pez, una cifra notablemente inferior a la media de 1,93 registrada en 2022, cuando se aplicaron 56 tratamientos mecánicos.
Este logro fue comunicado junto con la Sociedad de Administración Maaqutusiis Hahoulthee (MHSS) y representantes de la Nación Ahousaht, destacando la efectividad de un programa conjunto de manejo acuícola que responde a protocolos específicos más rigurosos que las normas federales canadienses.
Protocolos indígenas superan estándares federales
Mientras que las regulaciones federales en Canadá permiten un máximo de 2.8 piojos móviles por pez durante la migración de primavera, el acuerdo con la Nación Ahousaht impone límites mucho más estrictos: 1.5 durante la emigración y 2.5 en el resto del año. Esta diferencia en los estándares ha sido clave para reducir la dependencia de métodos invasivos.
Richard George, líder tradicional Hasheukumiss de Ahousaht, señaló que este avance es ejemplo de lo que se puede alcanzar cuando las comunidades indígenas participan activamente en la toma de decisiones sobre los recursos en sus territorios “cuando el liderazgo de las Primeras Naciones guía la gestión de los recursos, los beneficios se extienden a todos los involucrados.”
Innovación, conocimiento local y compromiso ambiental
David Kiemele, director general de Cermaq Canadá, celebró el resultado como una combinación de respeto hacia el conocimiento ancestral y la implementación de tecnologías de punta, “este resultado fenomenal es el fruto de un objetivo compartido que honra el conocimiento de Ahousaht sobre su territorio, ejecutado mediante prácticas innovadoras adaptadas a nuestras operaciones.”
La compañía mantiene 12 granjas marinas activas en el área, además de tres criaderos terrestres y centros de reproducción. La operación en Columbia Británica emplea a unas 215 personas.
Menor infestación, mejor salud para los peces
Los piojos de mar son parásitos comunes tanto en salmón silvestre como de cultivo. Su control es clave para el bienestar animal y la sostenibilidad de la industria. Cermaq afirma que este descenso en la infestación no solo mejora la salud de los peces en sus instalaciones, sino que también reduce la presión parasitaria sobre las poblaciones silvestres cercanas.
El éxito de este modelo sugiere una vía viable para otras empresas de acuicultura que busquen operar de manera más sostenible, respetando el entorno ecológico y la gobernanza indígena. La experiencia de Cermaq en Ahousaht demuestra que la colaboración entre industria, ciencia y comunidades locales puede rendir frutos reales, tanto ambientales como económicos.



















