La inversión extranjera directa volvió a mostrar señales claras de fortaleza en Chile. Según cifras de InvestChile, la cartera de proyectos de inversión extranjera alcanzó los US$ 65.689 millones al cierre de 2025, lo que representa un crecimiento de 16,8% respecto de 2024 y más del doble (+132%) en comparación con 2022, cuando se iniciaba el actual Gobierno.
Desde la agencia de promoción del Ministerio de Economía destacan que el resultado confirma la recuperación de los flujos de inversión tras la pandemia y posiciona a Chile como un destino competitivo en sectores estratégicos, en un contexto internacional marcado por la volatilidad económica y las tensiones geopolíticas, de acuerdo a lo publicado por el Diario Financiero.
Energía lidera la cartera y marca el ritmo del crecimiento
El principal motor de la cartera 2025 fue el sector energético, que concentró US$ 38.166 millones, impulsado especialmente por proyectos de hidrógeno verde, los que por sí solos sumaron US$ 24.619 millones.
A este rubro le siguieron la minería, con US$ 14.409 millones, los servicios globales y tecnología con US$ 5.604 millones, la infraestructura con el mismo monto y la industria alimentaria, que alcanzó US$ 1.391 millones. En total, la cartera considera 463 iniciativas, de las cuales 107 ya se encuentran en fase de materialización, generando cerca de 3.900 empleos directos y permanentes.
Estados Unidos y Dinamarca encabezan el origen del capital
Por país de origen, Estados Unidos lideró ampliamente la cartera de inversión extranjera con US$ 19.090 millones, seguido por Dinamarca con US$ 11.307 millones, reflejando el interés europeo por proyectos ligados a energías limpias. Más atrás se ubicaron Reino Unido, Canadá, China y España, consolidando una matriz de inversión diversificada.
Desde InvestChile subrayan que esta diversidad de orígenes aporta mayor resiliencia económica, especialmente en un escenario global donde el proteccionismo y la fragmentación de los flujos de capital se han intensificado.
Desafíos en un escenario global más frágil
Pese al buen desempeño, el panorama internacional plantea retos relevantes. La Unctad proyecta un crecimiento económico global de 2,7% para 2026, junto con un tercer año consecutivo de caída en los flujos mundiales de inversión extranjera directa.
En este contexto, el desafío para Chile será avanzar desde el anuncio a la materialización efectiva de los proyectos, fortaleciendo la coordinación institucional, el clima de inversión y la competitividad del país. “Lograr que una parte de los flujos globales elija a Chile como destino seguirá siendo un reto mayor”, advierten desde InvestChile, subrayando la necesidad de mantener reglas claras y estabilidad para sostener el atractivo del país en el mediano plazo.


















