El Niño se fortalece y avanza por la costa chilena, pero aún no calienta los fiordos de Los Lagos y Aysén
El Boletín Climático N.º 6 de Innovex muestra que el fenómeno presenta una evolución más intensa que la observada en el mismo periodo de 2015. Sin embargo, la señal cálida todavía no se refleja en los mares interiores del sur austral, donde las temperaturas se mantienen cercanas a lo normal.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico tropical y avanzando hacia el sur por la costa chilena. Así lo establece el Boletín Climático N.º 6 de Innovex, emitido el 28 de septiembre, que analiza la evolución del evento, el comportamiento del Modo Anular del Sur (SAM) y las condiciones ambientales registradas durante el invierno en los fiordos de Los Lagos y Aysén.
El informe advierte que el calentamiento observado durante 2026 presenta una evolución superior a la registrada en 2015 para el mismo momento del año. Desde fines de mayo, la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 (una de las principales zonas utilizadas para monitorear el fenómeno) se mantiene por encima de los valores observados durante 2015.
Durante septiembre, la temperatura en esa región se aproximó al máximo alcanzado por El Niño de 2015 recién en noviembre. Esto indica que el evento todavía se encuentra en desarrollo y que su evolución continuará siendo relevante durante las próximas semanas.
Un calentamiento que avanza hacia el sur
El análisis satelital comparó las condiciones observadas entre fines de agosto y fines de septiembre. Durante ese periodo, el área de la costa chilena con anomalías superiores a 2 °C (es decir, temperaturas del mar por encima del promedio histórico) se expandió hacia el oeste y el sur.
La señal cálida avanzó desde aproximadamente los 31° de latitud sur, frente a la Región de Coquimbo, hasta cerca de los 34° sur, frente a las regiones de Valparaíso y O’Higgins.
Este avance confirma que El Niño ya tiene una expresión clara en sectores de la costa central de Chile. Sin embargo, el comportamiento observado en el océano abierto no se ha trasladado todavía a los mares interiores de las regiones de Los Lagos y Aysén.
De acuerdo con el boletín, durante agosto y septiembre las aguas del océano abierto frente a los fiordos presentaron anomalías positivas de temperatura. El promedio pasó de 0,22 °C sobre lo normal en agosto a 0,32 °C durante septiembre. En los mares interiores, en cambio, las condiciones se mantuvieron cercanas al promedio histórico e incluso se observó un leve enfriamiento respecto de agosto.
La diferencia es relevante para la actividad acuícola, debido a que demuestra que el calentamiento registrado en la costa central no implica, por ahora, una alteración térmica equivalente dentro de los fiordos australes. La respuesta de estos ecosistemas depende también de factores locales, como la circulación, los aportes de agua dulce, la profundidad, la estratificación y las condiciones meteorológicas.
Imagen: Innovex.
Menos precipitaciones y mayor salinidad durante el invierno
El boletín también revisó el periodo comprendido entre mayo y fines de septiembre de 2026. En la mayoría de las estaciones de la red de boyas ACS-Innovex se registraron menos precipitaciones acumuladas que durante el mismo periodo de 2025, especialmente al comienzo del invierno.
Los déficits más importantes se observaron en las estaciones ACS10, ACS27 y ACS11, cuyos acumulados fueron entre 39% y 58% inferiores a los del año anterior. En contraste, algunas estaciones mostraron una recuperación durante agosto y septiembre, acercándose a los registros de 2025 o incluso superándolos.
Este comportamiento no fue homogéneo en todo el territorio. Mientras algunos sectores finalizaron el invierno con acumulados similares a los del año anterior, otros mantuvieron diferencias importantes, lo que evidencia que los aportes de agua dulce fueron variables entre los distintos fiordos y canales monitoreados.
La menor precipitación también se reflejó en la salinidad superficial. Según el informe, el invierno de 2026 terminó con aguas más salinas que en 2025 en todas las boyas analizadas y con menos pulsos de agua dulce que los observados durante el invierno anterior.
Por ejemplo, la salinidad fue 1,5 unidades prácticas de salinidad (PSU) superior en la estación ACS1; 0,7 PSU mayor en ACS43, y 0,5 PSU más alta en ACS18. Estos cambios muestran que, durante buena parte del invierno, ingresó menos agua continental a los sistemas interiores.
Con la llegada de la primavera, esta condición podría modificarse. El proceso de deshielo y el aumento de los aportes de agua dulce deberían comenzar a alterar progresivamente la salinidad superficial de los fiordos durante las próximas semanas.
Imagen: Innovex.
El papel del Modo Anular del Sur
El informe también incorpora el comportamiento del Modo Anular del Sur, conocido como SAM, un patrón atmosférico que influye en la posición e intensidad de los vientos y en la distribución de las precipitaciones en el hemisferio sur.
El 26 de septiembre, el índice SAM alcanzó un valor de +2,2, mientras que el índice de El Niño llegó a +2,5 el 8 de septiembre. El boletín señala que el SAM se mantiene en una fase positiva a neutral, con una tendencia gradual hacia la neutralidad. Para los próximos cinco días se proyecta un valor de +1,1.
En términos generales, los valores positivos del SAM se relacionan con condiciones más estables y menores precipitaciones en determinadas zonas, mientras que los valores negativos suelen asociarse con un aumento de los aportes de agua. Por ello, el debilitamiento proyectado del SAM será otro elemento que deberá observarse junto con la evolución de El Niño.
¿Qué significa para la salmonicultura?
El boletín no establece que El Niño ya esté generando impactos directos en los centros de cultivo de Los Lagos y Aysén. De hecho, uno de sus principales hallazgos es que la señal cálida todavía no se ha instalado en los mares interiores de ambas regiones.
Sin embargo, el escenario requiere seguimiento. La combinación entre un fenómeno de El Niño en fortalecimiento, cambios en la precipitación, mayor salinidad invernal y el próximo aumento de los aportes de agua dulce puede modificar las condiciones oceanográficas durante la primavera.
Para la salmonicultura, será especialmente importante observar la evolución de la temperatura, la salinidad, la estratificación de la columna de agua, el oxígeno disponible y las condiciones ambientales asociadas a la aparición de floraciones algales nocivas (FAN).
El punto central del informe es que el calentamiento ya se expresa con fuerza en el Pacífico ecuatorial y en sectores de la costa chilena, pero todavía existe una diferencia entre esa señal y la respuesta de los fiordos australes. Por ello, el comportamiento de los mares interiores durante las próximas semanas será determinante para establecer si el fenómeno comienza a modificar de manera más evidente las condiciones ambientales de las zonas productivas.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico tropical y avanzando hacia el sur por la costa chilena. Así lo establece el Boletín Climático N.º 6 de Innovex, emitido el 28 de septiembre, que analiza la evolución del evento, el comportamiento del Modo Anular del Sur (SAM) y las condiciones ambientales registradas durante el invierno en los fiordos de Los Lagos y Aysén.
El informe advierte que el calentamiento observado durante 2026 presenta una evolución superior a la registrada en 2015 para el mismo momento del año. Desde fines de mayo, la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 (una de las principales zonas utilizadas para monitorear el fenómeno) se mantiene por encima de los valores observados durante 2015.
Durante septiembre, la temperatura en esa región se aproximó al máximo alcanzado por El Niño de 2015 recién en noviembre. Esto indica que el evento todavía se encuentra en desarrollo y que su evolución continuará siendo relevante durante las próximas semanas.
Un calentamiento que avanza hacia el sur
El análisis satelital comparó las condiciones observadas entre fines de agosto y fines de septiembre. Durante ese periodo, el área de la costa chilena con anomalías superiores a 2 °C (es decir, temperaturas del mar por encima del promedio histórico) se expandió hacia el oeste y el sur.
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La señal cálida avanzó desde aproximadamente los 31° de latitud sur, frente a la Región de Coquimbo, hasta cerca de los 34° sur, frente a las regiones de Valparaíso y O’Higgins.
Este avance confirma que El Niño ya tiene una expresión clara en sectores de la costa central de Chile. Sin embargo, el comportamiento observado en el océano abierto no se ha trasladado todavía a los mares interiores de las regiones de Los Lagos y Aysén.
De acuerdo con el boletín, durante agosto y septiembre las aguas del océano abierto frente a los fiordos presentaron anomalías positivas de temperatura. El promedio pasó de 0,22 °C sobre lo normal en agosto a 0,32 °C durante septiembre. En los mares interiores, en cambio, las condiciones se mantuvieron cercanas al promedio histórico e incluso se observó un leve enfriamiento respecto de agosto.
La diferencia es relevante para la actividad acuícola, debido a que demuestra que el calentamiento registrado en la costa central no implica, por ahora, una alteración térmica equivalente dentro de los fiordos australes. La respuesta de estos ecosistemas depende también de factores locales, como la circulación, los aportes de agua dulce, la profundidad, la estratificación y las condiciones meteorológicas.
Imagen: Innovex.
Menos precipitaciones y mayor salinidad durante el invierno
El boletín también revisó el periodo comprendido entre mayo y fines de septiembre de 2026. En la mayoría de las estaciones de la red de boyas ACS-Innovex se registraron menos precipitaciones acumuladas que durante el mismo periodo de 2025, especialmente al comienzo del invierno.
Los déficits más importantes se observaron en las estaciones ACS10, ACS27 y ACS11, cuyos acumulados fueron entre 39% y 58% inferiores a los del año anterior. En contraste, algunas estaciones mostraron una recuperación durante agosto y septiembre, acercándose a los registros de 2025 o incluso superándolos.
Este comportamiento no fue homogéneo en todo el territorio. Mientras algunos sectores finalizaron el invierno con acumulados similares a los del año anterior, otros mantuvieron diferencias importantes, lo que evidencia que los aportes de agua dulce fueron variables entre los distintos fiordos y canales monitoreados.
La menor precipitación también se reflejó en la salinidad superficial. Según el informe, el invierno de 2026 terminó con aguas más salinas que en 2025 en todas las boyas analizadas y con menos pulsos de agua dulce que los observados durante el invierno anterior.
Por ejemplo, la salinidad fue 1,5 unidades prácticas de salinidad (PSU) superior en la estación ACS1; 0,7 PSU mayor en ACS43, y 0,5 PSU más alta en ACS18. Estos cambios muestran que, durante buena parte del invierno, ingresó menos agua continental a los sistemas interiores.
Con la llegada de la primavera, esta condición podría modificarse. El proceso de deshielo y el aumento de los aportes de agua dulce deberían comenzar a alterar progresivamente la salinidad superficial de los fiordos durante las próximas semanas.
Imagen: Innovex.
El papel del Modo Anular del Sur
El informe también incorpora el comportamiento del Modo Anular del Sur, conocido como SAM, un patrón atmosférico que influye en la posición e intensidad de los vientos y en la distribución de las precipitaciones en el hemisferio sur.
El 26 de septiembre, el índice SAM alcanzó un valor de +2,2, mientras que el índice de El Niño llegó a +2,5 el 8 de septiembre. El boletín señala que el SAM se mantiene en una fase positiva a neutral, con una tendencia gradual hacia la neutralidad. Para los próximos cinco días se proyecta un valor de +1,1.
En términos generales, los valores positivos del SAM se relacionan con condiciones más estables y menores precipitaciones en determinadas zonas, mientras que los valores negativos suelen asociarse con un aumento de los aportes de agua. Por ello, el debilitamiento proyectado del SAM será otro elemento que deberá observarse junto con la evolución de El Niño.
¿Qué significa para la salmonicultura?
El boletín no establece que El Niño ya esté generando impactos directos en los centros de cultivo de Los Lagos y Aysén. De hecho, uno de sus principales hallazgos es que la señal cálida todavía no se ha instalado en los mares interiores de ambas regiones.
Sin embargo, el escenario requiere seguimiento. La combinación entre un fenómeno de El Niño en fortalecimiento, cambios en la precipitación, mayor salinidad invernal y el próximo aumento de los aportes de agua dulce puede modificar las condiciones oceanográficas durante la primavera.
Para la salmonicultura, será especialmente importante observar la evolución de la temperatura, la salinidad, la estratificación de la columna de agua, el oxígeno disponible y las condiciones ambientales asociadas a la aparición de floraciones algales nocivas (FAN).
El punto central del informe es que el calentamiento ya se expresa con fuerza en el Pacífico ecuatorial y en sectores de la costa chilena, pero todavía existe una diferencia entre esa señal y la respuesta de los fiordos australes. Por ello, el comportamiento de los mares interiores durante las próximas semanas será determinante para establecer si el fenómeno comienza a modificar de manera más evidente las condiciones ambientales de las zonas productivas.