Recientemente, el Centro de Biotecnología Traslacional (CBT) dio a conocer el informe “Estado Biotecnológico: Salud del Salmón Atlántico Cultivado en Chile”, que busca potenciar la innovación en la industria acuícola y mejorar el manejo sanitario de esta especie clave para el sector.
A nivel global, el aporte de la acuicultura al total de proteína producida para consumo humano es cada vez mayor: el pescado correspondía a un 7% en 2020 y Naciones Unidas estima que su demanda se duplicará para 2050. Chile se encuentra actualmente dentro de los mayores productores de salmónidos a nivel mundial, detrás únicamente de Noruega y seguido por Escocia, Canadá y las Islas Feroe.
En el análisis se identificaron 27 conocidas compañías a nivel mundial que ofrecen soluciones relacionadas con la salud del salmón Atlántico cultivado. Estas son: Acuanativa, AKVA Group, AquaGen, Benchmark Genetics, BioMar, BioSort, Blue Lice, Creative Biolabs PhagenBIO, DSM Firmenich, EWOS, Hauge Aqua Solutions, Hendrix Genetics, MSD Animal Health, PharmaQ, Phibro Animal Health, Previwo, Proteon Pharmaceuticals, Salmoclinic, Seacalx, Skretting, STIM, Stingray Marine Solutions, Tecnovax, Veterquímica, Virbac y WellFish Tech.
Entre sus productos y servicios comerciales se seleccionaron 66 soluciones en total, divididas en los tres siguientes desafíos: mejorar la salud de los salmones a nivel general; combatir la Caligidosis; y prevenir enfermedades infecciosas.
Luego, se destacan soluciones innovadoras a los desafíos planteados previamente, representando potenciales tendencias en el desarrollo de tecnologías para el rubro salmonero, pero además se señalan sus ventajas y desventajas.
Tendencias, ventajas y desventajas de las soluciones
En este apartado los autores del informe describen tendencias e identifican sus ventajas y desventajas de las siguientes soluciones: iFarm, SalmoSelect®, L-END, Nautilus, Blue Lice System, PAQ-Extract™, BAFADOR® y Blueguard® SRS Oral.
Por ejemplo, en cuanto al desafío para mejorar la salud general del salmón del Atlántico se menciona la solución iFarm de la empresa noruega BioSort desarrollada con apoyo de Cermaq y consiste en un dispositivo que registra a los peces de manera individual mediante reconocimiento biométrico computarizado. Mediante análisis de imágenes se puede llevar registro de distintas variables de interés para el acuicultor; en el ámbito de la salud, se hace seguimiento de la presencia de parásitos, así como lesiones que corresponden a síntomas de patologías.
En el informe se indica que su ventaja principal es que permite prescindir de, o al menos reducir, los tratamientos grupales. Además de implicar una reducción de costos, esto disminuye el impacto ambiental producido por las sustancias administradas que se liberan hacia el océano. Por otra parte, dado que este sistema se añade a la infraestructura de cultivo y no actúa directamente sobre los peces, sus beneficios se extienden a varios períodos de cultivo a lo largo del tiempo.
Sin embargo, se indica que “la desventaja principal del sistema iFarm es la necesidad de una inversión considerable, que involucra tanto el costo inicial de instalación como una mantención permanente para el almacenamiento y procesamiento de los datos recopilados”.
El cuanto al desafío de Caligidosis, aparece mencionada la empresa chilena Aquanativa que ha desarrollado dos aditivos alimentarios para combatir la infestación con caligus, L-END y L-END Ultra. Están basados en ingredientes botánicos con bajo impacto ambiental y actúan tanto en peces como en parásitos: por un lado, mejora la respuesta inmune de la piel de salmones, donde los parásitos se adhieren; por el otro, altera procesos del desarrollo de C. rogercresseyi, disminuyendo su capacidad de infestación.
Se indica que las ventajas principales que tienen estos aditivos alimentarios por sobre los alimentos funcionales son dos: primero, el acuicultor no requiere cambiar la dieta que utiliza, probablemente optimizada; segundo, existe la posibilidad de incorporar varios aditivos a la vez durante el peletizado, obteniendo más de un efecto beneficioso. Sin embargo, apuntan que la desventaja principal en estos casos es la falta de certeza en la recepción del alimento por parte de los peces. “Aunque lo más probable es que todos los peces se alimenten durante el suministro, se puede dar el caso en que algunos individuos no lo hagan; si el aditivo no se utiliza de forma regular, éstos no accederían a sus efectos”, afirman.
Respecto al desafío de enfermedades infecciosas se menciona la solución Blue Lice System que es un sistema desarrollado por la compañía noruega Blue Lice y se basa en la atracción por la luz que exhibe el piojo de mar.
Se trata de dispositivos instalados alrededor de la jaula cultivo, que no interfieren con la operación diaria, emiten luz a modo de señuelo para atraer a los parásitos; una vez que éstos se encuentran en la proximidad del dispositivo, son removidos del agua por medio de succión, evitando que lleguen a infestar a los peces.
En este sentido, “aunque no se logre eliminar la totalidad de parásitos en el ambiente de cultivo, un número menor implica una tasa de infestación menor, reduciendo los tratamientos necesarios en su contra. Este sistema se ha desarrollado contra Lepeophtheirus salmonis, piojo de mar presente en los océanos del hemisferio norte, por lo que su efectividad debe ser probada contra C. rogercresseyi. Así como otras soluciones de la categoría “infraestructura” requieren de una mayor inversión, pero sus beneficios son de largo plazo”.


















