En una nueva publicación, el Dr. Marcos Godoy, académico e investigador de la Universidad San Sebastián, en la sede De la Patagonia en Puerto Montt y director técnico en el Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA) analizó la erosión de aletas como indicador de bienestar animal.
“La erosión de aletas en el cultivo de peces, especialmente en salmónidos, es una patología ampliamente reconocida y relativamente común”, destacó el Dr. Godoy. Se caracteriza por la pérdida de tejido en la epidermis y la dermis, acompañada de degeneración y necrosis de los rayos de las aletas (Ellis et al., 2008).
“En salmónidos, su aparición no solo afecta la salud y productividad, sino que también se ha planteado como un indicador clave de las condiciones de manejo, la calidad ambiental en los sistemas de cultivo y el bienestar animal”, explicó el investigador.
De acuerdo a una reflexión previa realizada por el académico, “el establecimiento de indicadores de bienestar animal que aborden todas las dimensiones del bienestar, es fundamental para la vigilancia y mejora de los sistemas de producción”.
Entre los principales factores de riesgo se incluyen la agresión entre peces, deficiencias nutricionales, infecciones bacterianas y prácticas de manejo inadecuadas (Latremouille, 2003).
Por esta razón, “el reconocimiento y la descripción de las lesiones, junto con la correlación con el historial clínico y los análisis de laboratorio, son fundamentales para determinar el significado clínico de esta condición en los centros de cultivo y para establecer medidas efectivas de prevención y control”, afirmó.
Sobre el análisis
“Los peces afectados presentan, de forma variable, erosión de la epidermis y la dermis en las aletas, separación y exposición de los rayos de las aletas, así como hemorragias. Si bien es posible observar la regeneración del tejido cuando se controlan los factores de riesgo, en la mayoría de los casos la aleta no recupera su forma ni su área original”, enfatizó el Dr. Godoy.
Todas las aletas puedes ser afectadas sin embargo se observa un incremento de las lesiones en las aleta dorsal, seguida de la pectoral, posteriormente caudas y finalmente pélvica (Turnbull et al.,1998).



















