La investigación, que abarca cuatro décadas de datos, advierte que el modelo actual de registrar mortalidades por «causa única» no refleja la realidad biológica de los centros de cultivo, donde la interacción de múltiples patógenos es la norma.
En este marco de vínculo entre la academia y la industria sanitaria nacional, el Dr. Marcos Mancilla, Director del Área de Investigación, Desarrollo e Innovación de ADL Diagnostics Chile, formó parte del equipo de autores de la revisión sistemática «Pathogen coinfections in wild and farmed salmonids».
El artículo, publicado recientemente en la revista científica Fish & Shellfish Immunology (Vol. 170, 2026), es el resultado de un trabajo colaborativo liderado por investigadores de universidades chilenas y la Universidad de Waterloo (Canadá).
La visión desde el laboratorio a la jaula
El estudio analizó 146 reportes científicos generados entre 1985 y 2025, consolidando la evidencia más completa hasta la fecha sobre cómo interactúan virus, bacterias y parásitos en un mismo hospedador.
La participación del Dr. Mancilla en esta publicación es clave para aterrizar los hallazgos científicos a la realidad productiva del sur de Chile. Aportando la experiencia de ADL y la visión de campo que manejan. Según lo planteado por ADL, la industria salmonera ha operado históricamente bajo una lógica de clasificación de mortalidad en «cajitas separadas» (una causa probable única).
Sin embargo, este nuevo estudio valida científicamente que la coinfección es un fenómeno generalizado, donde agentes como el piojo de mar (L. salmonis) pueden actuar como supresores inmunes, facilitando la entrada de patógenos virales o bacterianos como P. salmonis.
Cambio de paradigma para la vigilancia sanitaria
La publicación destaca que la presencia simultánea de tres o más patógenos es uno de los escenarios más frecuentes reportados a nivel global, especialmente en Salmón del Atlántico.
Este hallazgo cobra especial relevancia para la industria chilena. En la práctica, los centros de cultivo que operan entre las regiones de Los Lagos y Magallanes enfrentan constantemente este escenario, donde el piojo de mar (Caligus rogercresseyi) suele actuar como un factor predisponente que convive con agentes bacterianos endémicos, generando cuadros complejos que dificultan el diagnóstico y tratamiento.
la participación de expertos locales en este tipo de literatura de alto impacto es fundamental. Valida la necesidad de transitar hacia una vigilancia sanitaria con enfoque multi-agente, donde las estrategias de mitigación —desde vacunas hasta manejo— no se diseñen para un patógeno aislado, sino considerando el «contexto» infeccioso real del pez.
El estudio concluye que ignorar estas interacciones puede llevar a subestimar el riesgo y la severidad clínica de los brotes, un mensaje que ADL busca posicionar con fuerza para mejorar el desempeño productivo y el bienestar animal en la acuicultura nacional.
















