El sector acuícola global enfrenta un aumento crítico en los costos de producción, impulsado por el alza histórica de la harina de pescado peruana importada super steam. Los precios diarios han escalado en US$97 por tonelada, alcanzando un récord de US$2.540–2.620 por tonelada, generando un efecto dominó en los mercados de alimento balanceado y afectando principalmente a los productores acuícolas.


Harina de pescado impulsa alza récord en alimentos acuícolas
Desde marzo de 2026, más de 150 empresas de alimento balanceado en China, incluyendo gigantes como New Hope Group, Haid Group, Tongwei, CP Group y Shuangbaotai, han implementado incrementos generalizados en todas sus categorías. Aunque los sectores porcino y avícola también sufren impactos, la acuicultura es la más golpeada debido al aumento de la harina de pescado.
Según una nota publicada por Seafood Media, la escasez de harina de pescado peruana de alta calidad se ha convertido en el principal catalizador de esta inflación, agravada por fenómenos climáticos como El Niño, la reducción de cuotas de pesca y un mayor control sobre las pesquerías de aguas distantes. Como resultado, los precios de alimentos para peces de agua dulce comunes, como carpa y tilapia, subieron alrededor de US$28 por tonelada, mientras que los alimentos especializados para camarón, lubina o bagre amarillo aumentaron entre US$42 y US$110 por tonelada, alcanzando máximos de US$138 por tonelada.
El panorama se complica aún más por la subida de otras materias primas críticas: el maíz alcanza US$333 por tonelada, la harina de soja entre US$462 y US$486 por tonelada, el fosfato dicálcico US$620–670 por tonelada, y la metionina y vitaminas A y E presentan incrementos de hasta 150% y 90%, respectivamente. Sin embargo, la harina de pescado sigue siendo la limitante principal debido a su baja sustituibilidad en dietas de alto rendimiento.


Factores globales como la dependencia de importaciones de soja de China, los precios del petróleo por encima de US$100 el barril, la expansión de biocombustibles y el aumento de costos de fertilizantes y diésel intensifican la presión sobre los alimentos acuícolas, generando un ciclo estructural de incremento de costos con pocas probabilidades de alivio a corto plazo.
Crisis de harina de pescado presiona acuicultura
Con el alimento representando entre el 60% y 70% de los costos totales de producción, los márgenes de rentabilidad en peces y camarones se ven reducidos, mientras que el capital de trabajo y la capacidad de almacenamiento se ven seriamente afectados. Los productores pequeños y medianos son los más vulnerables frente a esta volatilidad.
Los analistas anticipan que la escasez de harina de pescado mantendrá la presión sobre los precios en el corto plazo. Para adaptarse, los productores deberán mejorar la eficiencia alimenticia, explorar proteínas alternativas y monitorear de cerca las tendencias de suministro y costos.
A medida que la harina de pescado continúa marcando la economía del alimento acuícola, su evolución seguirá siendo decisiva para la rentabilidad de la industria global, obligando a los actores del sector a ajustar estrategias y optimizar operaciones.
















