Entrevista Exclusiva: Ken Ueno, CEO de Smolt Inc.
InfoSALMON (IS): En una industria de especies tradicionales, ¿Qué los motivó a apostar por el Sakuramasu (Salmón Cereza) y desafiar el «sentido común» de la acuicultura japonesa?
Ken Ueno: Nos motivaron dos factores. Primero, la increíble plasticidad del Salmón Cereza: su capacidad de adaptarse tanto a ríos como a mares y a distintos climas nos dio la pauta de su potencial para el mejoramiento genético ambiental. Segundo, su valor cultural. El Salmón Cereza es una especie nativa que hoy solo representa el 0,3% del mercado japonés, el cual depende en un 80% de importaciones. Quisimos transformar la investigación académica en una solución social, rompiendo el mito de que el salmón solo puede criarse en aguas frías.
IS: Lograr salmones de 4kg resistentes al calor tras 6 generaciones de selección conlleva una dedicación importante. ¿Cuál ha sido el mayor desafío para su equipo?
Ken Ueno: El desafío fue equilibrar la rigurosidad científica con la velocidad del negocio. Como startup universitaria, debíamos acumular evidencia científica y, al mismo tiempo, abrir canales de venta y generar confianza. El mejoramiento genético clásico toma muchísimo tiempo. Se requiere una visión clara y la paciencia necesaria para recorrer un camino interminable de selección de linajes resistentes al calor. Perdimos peces muchas veces por accidentes o problemas inesperados. Esto es el resultado de más de 10 años de perseverancia heredando investigaciones que comenzaron en 2012.

IS: Ustedes trabajan para que en 100 años se siga consumiendo salmón. ¿Cómo imaginan la industria en dos décadas? ¿Serán los sistemas RAS y la genética climática la norma?
Ken Ueno: El calentamiento global ya no se puede prevenir, solo podemos adaptarnos. En 20 años, los sistemas RAS estarán extendidos, pero no como competencia del cultivo en mar, sino como un complemento necesario. El futuro del sector está en la genética; crear peces capaces de prosperar en entornos más cálidos es el núcleo de una industria pesquera sostenible, un desafío que hoy comparten tanto Japón como Chile y Noruega.
IS: ¿Cómo equilibra Smolt Inc. los objetivos de carne y huevas (Ikura) comercialmente?
Ken Ueno: Aplicamos estrategias distintas: una de «segmento premium» para la carne de Salmón Cereza, aprovechando su escasez en el mercado mundial, y otra de «líder de nicho» para nuestro Ikura dorado. Debido a la caída de las capturas de salmón tradicional, nuestra hueva —que no usa pigmentos artificiales— tiene una demanda que hoy supera nuestra oferta, permitiéndonos estabilizar ingresos y elevar el valor de nuestra marca.

IS: ¿Cómo ven a la industria chilena hoy? ¿Podría beneficiarse de la mentalidad «startup»?
Ken Ueno: Respeto profundamente a Chile; es una potencia mundial indispensable para el suministro de salmón. Sin embargo, a mayor escala, mayor es la vulnerabilidad ante el cambio climático. Creemos que la industria chilena está en una fase donde la diversificación de recursos genéticos y la adaptación climática serán claves. Nuestra tecnología de resistencia al calor podría ser una opción estratégica muy interesante para un sector tan avanzado como el chileno.
IS: ¿Están interesados en alianzas internacionales o licencias tecnológicas con países como Chile?
Ken Ueno: Sí, estamos muy interesados. Nuestra misión es «difundir buenas semillas» y no hay razón para limitarnos a Japón. Compartir tecnología con productores que enfrentan los mismos problemas climáticos es vital para el futuro del sector. Con Chile, nos encantaría iniciar un diálogo para explorar colaboraciones que aprovechen las fortalezas de ambas naciones.
IS: Finalmente, ¿Qué mensaje le enviaría a la industria salmonera en Chile y a los jóvenes que están innovando hoy en el sur del mundo?
Ken Ueno: El calentamiento global no es nuestro enemigo, es el motivo de nuestra próxima innovación. Las condiciones difíciles son las que nos dan las pistas para abrir el futuro. El nombre de nuestra empresa, «Smolt«, representa al pez que asume el riesgo de saltar al gran océano para crecer. Mi mensaje para los jóvenes innovadores en Chile es que no tengan miedo de saltar a ese gran mar; nosotros esperamos poder nadar junto a ustedes muy pronto.




















