En agosto, la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria recibió una carta de las autoridades kazajas notificando la implementación de inspecciones especiales para diez empresas noruegas del sector pesquero. A pesar de la solicitud de justificación por parte de Noruega, hasta la fecha no ha habido respuesta por parte de Kazajistán.
Efectos para las empresas
Marius Kallerud Beck, jefe de cooperación internacional de la Autoridad Noruega, informó que estas medidas implican inspecciones físicas de todos los envíos de las empresas afectadas, lo que provocará retrasos en las entregas. «Los exámenes pueden durar entre tres a siete días, lo que significa que los envíos de productos del mar no estarán disponibles durante este tiempo», explicó.
Las empresas impactadas, como Sekkingstad y Slakteriet, expresaron su desconcierto ante la falta de claridad sobre los motivos detrás de estas inspecciones. «No sabemos por qué se están llevando a cabo estas medidas», manifestó la CEO de Slakteriet, mientras que el director de Sekkingstad señaló que el impacto en su operación parece ser limitado.
Kazajistán forma parte de una unión aduanera con Rusia y Bielorrusia, lo que añade una dimensión adicional a la situación. La incertidumbre persiste en la industria noruega, que espera una pronta respuesta que aclare el escenario y permita mitigar los efectos de estas inspecciones.


















