Arabia Saudita empezó 2025 con la notoria inauguración de la planta de salmónidos más grande del medio oriente: el Centro de Excelencia para la Producción de Salmón. Se ubica en la localidad de Hail, en el centro del país, y su objetivo es producir 100.000 toneladas de pescados de peso comercial anuales.
La instalación forma parte de un plan que el país desértico desarrolla para alcanzar la independencia alimentaria mediante acuicultura al año 2030, el proceso de engorde se realiza por completo en pisciculturas con sistema RAS. Distintos actores de la industria acuícola nacional desglosaron con InfoSALMON la iniciativa y analizaron la factibilidad de masificar la producción de salmones en tierra.
Oscar Garay es ingeniero pesquero y tiene una vasta experiencia a la cabeza de centros de cultivo en sistema RAS, en Chile y el extranjero. El profesional expuso sobre el centro árabe que “de partida lo que me había llamado la atención originalmente era el lugar donde está emplazado, porque no está en la orilla del mar, pero después me enteré que es un centro de truchas y ahí ya me hace más sentido”.
El especialista explicó que la trucha se puede cultivar sin problema en agua dulce. Puntualizó que hay centros RAS que también han producido todo el ciclo del salmón del Atlántico con agua dulce, pero que en esos casos los peces han tenido problemas.
El gestor sostuvo que el salmón para tener un proceso de desarrollo óptimo necesita algo de salinidad en el agua. Explicó que al quitar lo anterior, por un mecanismo de defensa natural, el pez madura para asegurar la continuidad de la especie, lo que cambia el producto.
Garay detalló que el centro se emplaza en un oasis con mayor altitud que el resto del país y disponibilidad de agua dulce. Agregó que como el centro funciona con recirculación, deberían ocupar poca cantidad de agua, aunque especificó que eso también depende del tipo de recirculación con la que trabajen. Citó como ejemplo de lo anterior que con mayor ingreso de agua dulce al sistema se evita construir grandes filtros de desnitrificación.
“No lo conozco en detalle. No sé qué tecnología RAS están utilizando para poder dar una opinión más acabada, pero en términos teóricos no le veo problema”, afirmó y subrayó que, si la producción es de truchas, la ciudad cuenta con los respectivos afluentes de agua dulce y conceptualmente no debiera presentar dificultades. “Habría que ver el estudio de factibilidad para poder saber si financieramente no están forzando mucho el sistema. La mayoría de los errores en estos proyectos vienen desde esa arista“, dijo.
Imenco explora nuevas oportunidades en Arabia Saudita
Imenco Chile, empresa de origen noruego especializada en soluciones tecnológicas para la acuicultura visitará Arabia Saudita en los próximos días. El gerente comercial, Felipe Kauak, nos dijo que el pasado noviembre ya los habían invitado al cierre de una ronda de negociaciones que llevan por diversos proyectos acuícolas.
Kauak indicó que tienen una amplia agenda en la nación del Medio Oriente con clientes y prospectos para producir barramundi, salmónidos, dorada, seriola y otras especies.
La compañía desarrolla iniciativas de cultivo en tierra en varios países a los que exportan tecnologías desde nuestro país y Noruega, sostuvo el gerente y agregó que esta metodología se validó y tiene ventajas como producir cerca de los mercados de destino, mayor control de variables productivas y patógenos, así como bajo impacto ambiental.
Por lo anterior, el gestor le ve un gran potencial de crecimiento a esta modalidad en la salmonicultura. “En Chile la producción en tierra como post smolt de mayor tamaño, o a cosecha, debiera expandirse también, en la medida que la regulación cambie y lo permita”, sostuvo.
La propuesta de salmonicultura en tierra al gestor le parece interesante y la definió como una tendencia que crece permanentemente y que espera consolidarse en el tiempo. “Será un complemento estratégico entre las prácticas tradicionales de cultivo de mar y en tierra para lograr una acuicultura más rentable y sostenible con un mejor aprovechamiento de los recursos”, dijo Kauak en línea con la creciente demanda mundial por una proteína saludable y con baja huella de carbono.
Chile: Fabricante de tecnología
En su inmersión en Medio Oriente, la empresa ha instalado desde robots de alimentación automáticos a cámaras de monitoreo de alimentación submarina con sensores e Inteligencia Artificial, contó Kauak. “A través de innovación permanente, buscamos resolver desafíos actuales y que puedan surgir en el futuro”, afirmó.
Eso sí, puntualizó que gran parte de estas soluciones se llevaron desde la casa matriz en Noruega. Por lo mismo, destaca la importancia de estas nuevas negociaciones para Imenco Aqua Chile: “Marca un hito importante (…) estaremos exportando tecnologías que desarrollamos y fabricamos de manera local en nuestro país”, declaró.
El profesional expresó que lo anterior no solo posicionará a Imenco Chile en la acuicultura de Arabia Saudita, sino que también a nuestro país. “Nuestra experiencia en oxigenación y aireación nos posiciona como líderes locales en esta materia, y en el extranjero también lo perciben así”, dijo.
Agregó aludiendo al proceso de expansión y crecimiento en la materia que lleva la monarquía hacia 2030. “Es por ello que productores tan distantes han confiado en nosotros, para que los acompañemos y asesoremos”, afirmó.
La apuesta de AVM

Conversamos con Antonio Vélez, director ejecutivo de AVM, Consultores Acuícolas, biólogo acuicultor especialista en cultivo de peces marinos en sistemas abiertos y recirculados, quien ve a Arabia Saudita como un país con una robusta economía basada en el petróleo que invierte fuertemente en proyectos acuícolas orientados en la seguridad alimentaria de sus habitantes. Sostuvo que, al producir 100.000 toneladas de salmónidos, dejarán de importar las 25.000 de hoy.
“El proyecto al año 2030 es muy ambicioso, están prácticamente inventando ciudades y carreteras productivas”, afirmó y sostuvo que los saudíes buscan alcanzar la independencia económica en producción de distintas especies de peces, de la mano de las tecnologías que tienen disponibles para la acuicultura en tierra.
En otro ámbito, el máster en Acuicultura sostuvo que realizar engorde de peces en tierra permite aumentar significativamente la densidad de los cultivos y que, si las balsas jaulas pueden albergar 12 kilos por metro cúbico, en pisciculturas RAS altamente tecnificadas, con la incorporación de sistemas que controlan los subproductos nitrogenados, se puede trabajar con alrededor de 70 kilos por metro cúbico.
El gestor afirmó que lo anterior tiene lugar porque la implementación de tecnología RAS de punta permite controlar toda la química del agua, del oxígeno, hacerse cargo de las fecas y productos nitrogenados generados por los peces, los que en sistemas abiertos tales como balsas jaulas “se descargan directamente en el mar”, sostuvo.
En el caso del proyecto Saudí, al ser peces de agua dulce, incorporarán elementos acuapónicos, lo que permitirá la producción paralela de hortalizas, utilizando el agua de los efluentes, rica en nutrientes, dijo y expresó: “Economía circular aplicada a la acuicultura. Todo un ejemplo para nuestro país”.
En línea con esto, Vélez planteó que la acuicultura del salmón, así como de varias especies de peces marinos en sistemas RAS “se viene fuerte”, que es perfectamente factible producir bajo esta modalidad y que la salmonicultura descubrió los beneficios de esta tecnología productiva en los últimos 20 años, inicialmente aplicada a producción de juveniles, pero últimamente escalada a sistemas de engorde, con ejemplos industriales en EE.UU., Japón, Dinarmarcam entre otros.
Land-based ¿con subsidios?
Una mirada similar a Vélez tiene Favio Rescia, licenciado en Ciencias Biológicas que tras trabajar en proyectos acuícolas desde 1998, recientemente creó el proyecto Aquatango que busca desarrollar a gran escala el cultivo con sistema RAS en Argentina.
“Arabia Saudita es una punta de un iceberg”, declaró y afirmó que esto es porque la tecnología RAS cambia el paradigma de la ventaja competitiva de los recursos naturales. Junto a esto, expuso que la materialización del centro de Hail da cuenta de la espalda económica que pueden tener los respectivos inversionistas para soportar ciertos riesgos.
Asimismo, Rescia manifestó del proyecto saudí que “hay que verlo bien, porque a veces hay cosas que emergen que tienen subsidios por abajo”. Afirmó que tendrán que enfriar el agua para cultivar salmónidos y que para eso se requiere mucha energía.
Fase de desarrollo incipiente
Para Oscar Garay si bien hay una tendencia hacia la acuicultura completamente en tierra, esta es muy a largo plazo. Citó como una primera barrera los costos. “Si quieres engordar peces a un volumen que sea atractivo, tú necesitas un capital bastante importante”, señaló.
Otra dificultad que ve es la poca disponibilidad de especialistas para desarrollar este tipo de proyectos. Afirmó que, si bien muchos tienen experiencia trabajando en centros con RAS, es distinto tenerla en el diseño, operación y construcción de sistemas RAS. “Son pocas las personas que tienen una experiencia considerable para poder multiplicar estos centros de una manera tan rápida”, sostuvo.
Finalmente puso como una tercera barrera el tipo de tecnología que se requiere para que el costo sea eficiente y citó como necesaria la reducción del consumo energético. El gestor afirmó que el RAS necesita un consumo de energía alto, lo que impacta en su respectivo costo operativo.
En esa línea, Garay indicó que la ventaja competitiva de la salmonicultura chilena sí se puede ver amenazada en el futuro, pero que esto no significa que en plazos como el año 2030 nuestro país deba limitar su oferta porque no hay mucha producción RAS en compradores como EE.UU. o Brasil.
De hecho, el agente citó malas experiencias al respecto como la de Atlantic Sapphire en Miami. Sobre esto, el gestor sostuvo que se trabajó con costos de operación poco realistas y que se trató de aparentar que eran menores a los reales, lo que atentó contra la viabilidad del proyecto.
También, postuló que muchas de estas iniciativas prometen trabajar con densidades demasiado altas que luego pueden generar problemas de mortalidades, madurez o bajo crecimiento por una mala proyección desde el punto de vista técnico.
Garay afirmó que, de todas formas, afortunadamente está volviendo un poco más la cordura y que últimamente se realizan proyectos más realistas que sí están dando buenos resultados. Ejemplificó con iniciativas en Japón y Dinamarca que, dijo, están funcionando desde el punto de vista técnico con los respectivos buenos números desde lo comercial y financiero.



















