El costo de la vida volvió a presionar a los hogares chilenos en marzo. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 1,0%, acumulando 1,4% en lo que va del año y 2,8% en doce meses, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Combustibles y alimentos impulsan IPC con alzas parciales
El principal impulso inflacionario provino del encarecimiento de los combustibles y algunos alimentos. La gasolina subió 8,2% durante el mes, mientras que los tomates anotaron un alza de 17,6%, reflejando un impacto directo en el gasto cotidiano. En contraste, se observaron bajas relevantes en los medicamentos para el aparato digestivo y metabólico (-4,3%) y en el transporte en bus interurbano (-24,1%).
Un elemento clave del informe es la diferencia entre las alzas registradas hacia fines de marzo y su impacto en el índice. Durante la última semana del mes, la gasolina y el diésel experimentaron incrementos cercanos al 40% y 50%, respectivamente. Sin embargo, estas variaciones no se reflejan completamente en el IPC mensual, que reportó aumentos de 8,2% y 12,8% para esos mismos productos.
Alzas de marzo anticipan mayor presión inflacionaria en abril
El INE explicó que esta brecha responde al método de cálculo del indicador, ya que los precios más bajos de las semanas previas moderan el promedio mensual. En ese sentido, el organismo advirtió que, si los valores se mantienen, el IPC de abril podría incorporar el efecto pendiente de estas alzas.
A nivel de divisiones, diez de las trece categorías que componen la canasta del IPC registraron incidencias positivas. Destacaron transporte, con un aumento de 2,6% y una incidencia de 0,320 puntos porcentuales, y educación, que subió 5,5%, aportando 0,240 puntos.
Entre los productos específicos, además de la gasolina, sobresalieron la enseñanza universitaria con un alza de 6,1%, el transporte aéreo internacional con 15,2% y los tomates con 17,6%. Por el lado de las caídas, el transporte en bus interurbano lideró con una baja de 24,1%, contribuyendo a moderar parcialmente el índice general.
Con este escenario, el comportamiento de los precios en abril será clave para determinar si la inflación mantiene su ritmo o enfrenta nuevas presiones, especialmente en el ámbito energético.


















