A partir de insectos, biotecnología e inteligencia artificial, la startup chilena Infood Protein desarrolla insumos para la nutrición animal y vegetal, minimizando su impacto ambiental. Estos ingredientes han logrado variados efectos positivos en el filete del salmón y la trucha arcoíris.
“Para nosotros, un mercado súper importante en Chile es la industria salmonera que ya está utilizando proteínas alternativas donde incorpora insectos, y nosotros estamos en un proceso de escalamiento donde ya trabajamos con algunas salmonicultoras. Hace poco, nuestros colaboradores estuvieron en Aqua 2024 en Dinamarca mostrando resultados muy interesantes a nivel productivo”, realzó Patricio Cuevas, director de Tecnología de la startup chilena Infood Protein.
Estos beneficios presentados, indicó, “tienen relación con mejoras en el color, peso y dureza del filete y, sobre todo, que se logra aumentar la pigmentación. Otro impacto tiene que ver con las enfermedades que se presentan o que puedan generar mejoras a nivel del sistema inmune dado las pequeñas cantidades de quitina que pudiese tener la harina. La idea es que no solo sea visto como un sustituto nutricional, sino que más bien se considere como un aditivo”, expresó Cuevas.
En el caso de la quitina, expresó que “en un principio no era tan bien visto pero depende de qué tanto porcentaje de este polisacárido está presente en la harina. Nosotros hemos logrado determinar cuáles son los óptimos y con beneficios. Lo otro interesante es que nosotros siempre estamos en la búsqueda de potenciar los ingredientes a partir de insectos (de la larva de la mosca soldado en nuestro caso). Hemos desarrollado ahora último un aditivo funcional que está enfocado en trucha arcoíris”.
Desafíos de compañía
El profesional indicó que “uno de los desafíos en el caso de las proteínas alternativas es la escalabilidad para poder ingresar al mercado salmonicultor. Hoy en día existe una producción más pequeña que nos permite realizar avances y ensayos a nivel campo con la industria salmonera. Pero a nivel productivo estamos, de hecho, siempre levantando recursos para poder escalar a volúmenes que nos demanda la industria”.
En relación a los desafíos de los nuevos ingredientes, señaló que “existe el hecho de una mayor incorporación de ingredientes vegetales en las dietas de peces. Afortunadamente, estos nuevos ingredientes alternativos, como los de insectos, están generando efectos muy beneficiosos. De hecho, hay un estudio muy interesante que se realizó en trucha arcoíris donde demostraron que la incorporación de proteína de insecto era capaz de disminuir la enteritis en la trucha provocada por la amplia utilización de ingredientes vegetales como la soya, por ejemplo”.
Cuevas adelantó que “estamos pronto a iniciar unos ensayos con proteína de insecto en campo en etapa de agua dulce con una salmonera y lo que hemos visto en el ensayo de laboratorio es que hubo ganancia de peso y dureza de músculo en el salmón. Estamos evaluando en qué etapa utilizarlo mejor, creemos que su mejor incorporación tiene que ver a nivel de previa transferencia de agua de mar y eso es lo que esperamos responder”.


















