Científicos del Instituto Noruego de Investigación en Alimentos, Pesca y Acuicultura (NOFIMA) han iniciado el desarrollo de un suplemento nutricional destinado a mejorar la fertilidad masculina utilizando exclusivamente cabezas, piel y huesos de salmón.
Dicho proyecto ya se encuentra en fase de pruebas con humanos y busca dar respuesta a una problemática creciente en países de todo el mundo: La baja natalidad. En este contexto, el 17% de los hombres noruegos enfrenta problemas de fertilidad, siguiendo una tendencia que se replica en todo el continente europeo y el mundo.
Ciencia aplicada
La iniciativa se basa en la premisa de que la dieta moderna, centrada casi exclusivamente en el consumo de filetes ha dejado de lado nutrientes esenciales presentes en otras partes del salmón.
Mediante tecnología avanzada en la planta piloto Biotep, en Tromsø, Noruega, los investigadores han logrado refinar las cabezas de salmón hasta obtener un polvo con más del 95% de proteína pura y minerales (calcio, fósforo, potasio y sodio).
Tone Aspevik, investigadora senior de NOFIMA señaló que tras obtener resultados positivos en la salud de la piel, pelo y salud mental en proyectos previos, existen fundamentos científicos para creer que estos péptidos bioactivos pueden incrementar significativamente la calidad de los espermatozoides.
Economía circular
Con una línea de trabajo de «Cero desperdicio» el proyecto no solo destaca por su potencial médico, sino por su estricto enfoque en la economía circular. Bajo el paraguas del programa europeo BlueWayse (financiado por Horizon Europe), NOFIMA propone un aprovechamiento integral del salmón.
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Proteínas: Destinadas a las cápsulas de fertilidad.
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Huesos: Enviados a Italia para investigar su uso como ingrediente en protectores solares.
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Aceites: Reutilizados para la elaboración de alimento para peces.
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Agua de proceso: Empleada para el cultivo de microalgas.
Pruebas internacionales
Tras superar exitosamente ensayos in vitro y estudios en mamíferos, el polvo de proteína ha sido enviado a la Universidad de Lund, en Suecia. Allí un grupo de voluntarios suecos testeará el producto para validad su efectividad en la salud reproductiva humana.


















