En la charla “Ingeniería RAS de precisión: Claves para Optimizar el Diseño”, realizada hace algunos días, Gustavo Parada enfatizó que el diseño de todo sistema RAS se debe iniciar con el balance de masa en el estanque de cultivo.
El diseño comienza con el balance de masa
Este es un ejercicio ineludible que permite cuantitativamente y con precisión como el proceso de alimentación se relaciona con el crecimiento, con el consumo de oxígeno y con la emisión de desechos metabólicos y entéricos. Este enfoque permite definir con gran exactitud la magnitud y la naturaleza de las descargas, específicamente para la especie en particular, su estado de desarrollo, la temperatura de cultivo y las características del alimento utilizado.
“Cuando realizamos el balance de masa completo, relacionando las demandas de oxígeno, energía y nutrientes del animal, con el crecimiento y con las emisiones entéricas y metabólicas resultantes, sabremos exactamente qué descarga generará el sistema y en qué cantidades. Con esos datos recién se puede dimensionar con precisión las capacidades requeridas del sistema de tratamiento y fijar los requerimientos de agua circulante”, explicó durante su presentación.
CO₂: el primer límite del bienestar de los peces
Uno de los ejes centrales de la exposición fue el control del dióxido de carbono, identificado como el principal factor limitante en los estanques de peces. Parada detalló cómo el caudal que circula en el estanque de peces debe ser el necesario para retirar el CO₂ producido, definiendo umbrales claros de diseño y operación. “El control del CO₂ es la primera limitante del estanque de peces. Si no se define bien el desgasificador y la tasa de dilución (recambios) en el estanque de peces, se compromete el bienestar animal y la eficiencia del sistema de producción”, advirtió, subrayando que normalmente se trabaja con valores de retorno cercanos a los 5 miligramos por litro en el agua tratada para mantener 12-15 mg de CO2 en el estanque de peces a costos energéticos razonables.
De la ingeniería básica al detalle constructivo
La presentación recorrió el proceso completo de ingeniería, desde el modelo conceptual y los cálculos de ingeniería básica a través de sólidos modelos de las operaciones unitarias, hasta la ingeniería de detalle y la construcción de los equipos. A través de ejemplos prácticos, el expositor mostró cómo los valores optimizados de las variables de diseño —como la carga hidráulica, relación gas-líquido y altura del relleno en un desgasificador— permite cumplir con objetivos ambientales específicos antes de emprender la construcción de un sistema.

Biofiltración y gestión del riesgo
En materia de biofiltración, Parada cuestionó los criterios tradicionales basados únicamente en kilos de alimento por día, señalando que las emisiones varían ampliamente según el estado de desarrollo del pez, la composición del alimento, la temperatura y otros factores. Así también el comportamiento biológico del biofiltro depende muchas variables que son parte del diseño tales como el caudal circulante, el grado de tratamiento para la rebaja de la DBO y otros. El objetivo del diseño debe orientarse a asegurar que los niveles residuales de NAT y NO2‑N cumplan valores límite deseados. El uso de modelos de ingeniería de precisión permite dimensionar biofiltros más ajustados a la realidad productiva y evaluar el nivel de riesgo aceptable frente a compuestos tóxicos. “La ingeniería RAS de precisión permite predecir el comportamiento antes de construir. Eso reduce riesgos, optimiza costos y entrega mucha más certeza sobre el desempeño real del cultivo”, sostuvo.
Monitoreo en línea y prevención operativa
En el cierre técnico de su exposición, el director de APTA AQUA abordó el desarrollo que realiza en cooperación con las empresas Risco Negro y Biotecnos, sobre herramientas de interpretación de la información integrada de variables claves con sensores en línea en posiciones apropiadas, lo que permitirían llevar a la pantalla en tiempo real la eficiencia de funcionamiento del sistema y sus desviaciones respecto a lo esperado. Este enfoque permitiría anticipar fallas, evaluar en línea parámetros importantes como la eficiencia de oxigenación y desgasificación, e incluso hacer predicciones sobre el crecimiento de los peces y la conversión de alimento, esto con la intención de pasar de una gestión reactiva a una preventiva.
La exposición de Gustavo Parada dejó en evidencia que la ingeniería RAS de precisión representa un cambio de paradigma para la acuicultura de recirculación, al reemplazar criterios empíricos por decisiones basadas en datos, modelos predictivos, metodologías de diseño avanzadas y migrar a una versión 2.0 de control en línea. Un enfoque que no solo mejora la eficiencia productiva, sino que también fortalece la sustentabilidad y la seguridad de los sistemas acuícolas del futuro.


















