Los socios del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling, AQUATRECK Animal Health SL y Moredun Scientific han recibido casi 60 mil dólares del Centro de Innovación en Acuicultura Sostenible (SAIC), tras los prometedores hallazgos de una fase inicial de prueba de concepto que concluyó el año pasado. El costo global de proteger, manejar y tratar a los salmones afectados por los piojos de mar se estima en hasta 1 mil millones de dólares por año.
Segunda parte
La última etapa de la investigación consiste en evaluar el impacto de la nueva tecnología de la vacuna contra los piojos adultos, basándose en los resultados de la primera parte de la investigación, que analizó las etapas larvales e identificó una proteína intestinal necesaria para la protección.
El equipo está utilizando tecnología avanzada de expresión recombinante para la vacunación por inyección y, si tiene éxito, la tecnología podría ampliarse para que los antígenos masivos estén disponibles para su posterior aplicación a través de los alimentos para salmón como vacuna oral.

La fórmula ha sido especialmente desarrollada para desencadenar una respuesta inmunitaria y crear niveles elevados de anticuerpos en el torrente sanguíneo de los peces, lo que ayuda a perjudicar el desarrollo de los piojos de mar y la capacidad reproductiva después de que los piojos de mar se alimenten de los peces. Al dirigirse a los piojos maduros, la vacuna también podría reducir el número de descendientes de parásitos.
La ampliación de la tecnología involucrada en el desarrollo de vacunas es costosa y compleja, y a menudo actúa como un cuello de botella para la comercialización en cualquier sector. Sin embargo, durante la primera fase, los investigadores identificaron con éxito una ruta prometedora hacia el mercado mediante el uso de la tecnología de expresión de levadura para crear las proteínas recombinantes necesarias para la vacuna a escala.
Reacciones sobre los avances

El Dr. Sean Monaghan, investigador principal y profesor del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling,explicó «encontrar una solución basada en vacunas para tratar los piojos de mar sería un gran avance para el sector de la acuicultura a nivel mundial, con un impacto generalizado para los peces, los acuicultores, la cadena de suministro y los consumidores.
Esperamos que esta segunda etapa del proyecto demuestre la eficacia de la vacuna para proteger al salmón del Atlántico contra los piojos adultos y ayude a construir la base de evidencia científica”.
Además, agregó que «la era Covid ha desempeñado un papel importante en el aumento de la comprensión de las personas y en el cambio de las percepciones de las vacunas, hasta el punto de que este tipo de tratamiento para animales ahora se reconoce más ampliamente como una forma positiva de abordar los desafíos de salud con menos intervención.
Piojo de mar, preocupación global
En todo el mundo, diferentes grupos, incluidos académicos y compañías farmacéuticas, están analizando el potencial de las vacunas contra los piojos de mar, y los resultados comienzan a surgir.
La vacunación contra los piojos de mar es solo una opción, pero tiene el potencial de transformar la forma en que el sector aborda una de sus mayores preocupaciones ecológicas», aseveró Monaghan.
Al respecto, Heather Jones, directora ejecutiva de SAIC, manifestó que “después de una primera etapa muy prometedora, es genial ver que esta investigación avanza gracias a una exitosa colaboración entre expertos e investigadores del sector. Un tratamiento alternativo para los piojos de mar tendría resultados significativos y positivos para la salud y el bienestar de los peces, que es un área prioritaria para SAIC. Proyectos como este, que demuestran la innovación en la salud de los peces, son cruciales para crear un futuro más respetuoso con el medio ambiente y con un impacto económico para el sector», finalizó Jones.



















