La compañía islandesa de cultivo de salmón Kaldvik ha obtenido la certificación ASC (Aquaculture Stewardship Council) para dos de sus centros de cultivo: Hovdehusabotn y Fagerøya, lo que significa que todas sus instalaciones operan ahora bajo estándares internacionales de sostenibilidad. Este hito consolida a Kaldvik como una empresa completamente alineada con las exigencias globales más estrictas para la acuicultura responsable.


Anteriormente conocida como Ice Fish Farm, Kaldvik ve esta certificación como una validación de su enfoque integral hacia la sostenibilidad, no solo en el discurso, sino también en la práctica. “La sostenibilidad se trata de acción, no solo de palabras”, señaló Sandra Eidsdatter, Gerente de Calidad de la empresa, quien destacó la importancia de implementar sistemas sólidos y operar con transparencia.
El estándar ASC evalúa múltiples dimensiones, desde el impacto ambiental y la salud de los peces, hasta las condiciones laborales y la relación con las comunidades locales. Requiere una operación que minimice efectos negativos sobre la naturaleza y que fomente un diálogo constante con quienes habitan los entornos cercanos.
La obtención del certificado también tiene un claro efecto comercial. Kaldvik exporta su salmón a Europa, Asia y América del Norte, mercados donde la demanda por productos con sostenibilidad certificada es cada vez mayor. La empresa considera que esto fortalece su reputación y mejora su competitividad en un entorno internacional que valora la responsabilidad ambiental.


Sin embargo, Kaldvik subraya que esta certificación no es un destino, sino un punto de partida. “No es suficiente ser bueno una vez, tenemos que demostrarlo todos los días”, concluyó Eidsdatter, anticipando más inversiones en tecnología, monitoreo ambiental y cooperación comunitaria como parte de la próxima etapa de crecimiento.

















