En su reciente publicación en su blog, el Dr. Marcos Godoy analiza una de las condiciones patológicas más preocupantes en la musculatura de los peces: la necrosis muscular aguda. Esta enfermedad, aunque no infecciosa, tiene un impacto significativo en la salud de los peces y puede afectar la producción acuícola de manera importante.
La importancia del musculo esquelético de los peces
La musculatura de los peces, compuesta principalmente por músculo esquelético, juega un papel fundamental en la locomoción, estabilidad y en diversas funciones metabólicas esenciales para su vida.
En la mayoría de las especies acuáticas, el músculo esquelético representa entre el 40 y el 60 % de su peso corporal (Johnston, 1999; Kiessling, 2006). Sin embargo, diversas patologías pueden comprometer el funcionamiento adecuado de esta musculatura, y una de las más destacadas es la necrosis muscular aguda.
Esta condición generalmente está asociada a traumas mecánicos, los cuales pueden ocurrir durante el manejo de los peces, la administración de vacunas por inyección o procedimientos que generen estrés o daño en los tejidos musculares.

Dificultad de movimientos
Las consecuencias clínicas son notorias y afectan principalmente la capacidad de movimiento de los peces. La necrosis muscular aguda puede reducir la flotabilidad y el equilibrio de los animales, afectando así su comportamiento y su rendimiento en los sistemas acuícolas.
Desde el punto de vista histopatológico, los hallazgos son claros: las fibras musculares se tornan pálidas, presentan vacuolización, pérdida de la estriación y alteración de su arquitectura. Además, se observan hemorragias y edema en los tejidos afectados (Dubowitz et al., 2020). Estos cambios estructurales en los músculos comprometen la capacidad funcional de los peces, dificultando su desplazamiento y, en muchos casos, reduciendo su calidad de vida.
El Dr. Marcos Godoy reitera la importancia de estar alertas ante estos síntomas y a tomar medidas preventivas para minimizar el riesgo de necrosis muscular aguda en sus cultivos, así como a fomentar prácticas de manejo que favorezcan el bienestar de los peces.



















