No sólo en Chile la expansión de la salmonicultura es materia de debate legislativo y del Gobierno, que además concentra la atención de la clase política, investigadores, gremios, organizaciones, instituciones reguladoras y las comunidades. Este cuadro trasciende fronteras y la expansión es una realidad que debe enfrentarse en todo el mundo. Así lo describe el informe de la organización de Escocia, Frida, donde Chile también es revisado en el análisis.
Reseña sobre legislación y regulación

La acuicultura del salmón ha sido una industria global establecida durante más de 50 años. La industria ha seguido expandiéndose para satisfacer la demanda, sin embargo, la legislación y la regulación para proteger el medio ambiente a menudo se han implementado retrospectivamente.
Esta última revisión explora la legislación ambiental actual en las naciones acuícolas de salmón del Atlántico más grandes del mundo, incluidas Noruega, Chile, Escocia, Islas Feroe, Canadá, Australia e Islandia.
La acuicultura del salmón tiene múltiples impactos ambientales asociados. Estos van desde enfermedades que pueden afectar a las poblaciones de peces silvestres, la descarga de productos químicos utilizados en los tratamientos, la liberación de desechos en forma de heces de peces y exceso de alimento en el agua circundante, y escapes de especies cultivadas domesticadas. Una legislación eficaz es esencial para abordar y mitigar estos impactos en el medio ambiente que rodea a las granjas y más allá.

Una visión general de la legislación actual
Actualmente no existe un requisito legislativo global para monitorear los impactos ambientales de la acuicultura del salmón. Esto ha dado lugar a una variedad de rigor y alcance de la vigilancia ambiental en todos los países, lo que también dificulta la comparación de la eficacia de la regulación entre las naciones. Además de esto, muchas naciones están en proceso de revisar su legislación acuícola, habiendo reconocido que es necesario realizar mejoras para reflejar el crecimiento de la industria.
No obstante, hay casos claros en los que la regulación ha hecho un esfuerzo significativo para garantizar que la industria se expanda al tiempo que limita el impacto que causa en el medio ambiente. Por ejemplo, casi todos los países acuicultores han tenido que hacer frente a problemas asociados con los piojos de mar. Muchas de estas naciones han identificado que los piojos de mar pueden tener un impacto en el bienestar de los peces de piscicultura, pero también en el salmón salvaje, y han introducido límites para evitarlo. Además, a raíz de la creciente concienciación sobre los efectos más amplios de los dispositivos de disuasión acústica, concretamente en las especies no objetivo, los países han tomado medidas para prohibir o limitar su uso.
Recomendaciones en la legislación
El informe entrega algunas recomendaciones que la legislación debiera considerar. ¿Qué medidas deben adoptarse para colmar las lagunas de la legislación?
De acuerdo al documento, se concluye que legislación demuestra que ningún país ha abordado suficientemente todos los impactos medioambientales de la acuicultura del salmón. Para garantizar la protección del medio ambiente a largo plazo, es necesario poner en marcha cuatro acciones clave:
- Las pisciculturas que incumplan reiteradamente las normas medioambientales deben cesar su actividad. El seguimiento medioambiental exhaustivo a largo plazo debe ser un requisito previo para todas las solicitudes de nuevas pisciculturas.
- .La introducción de un requisito legal para que los datos de la acuicultura del salmón en tiempo real sean accesibles públicamente a nivel de los centros, a través de un tablero o portal de información en línea.
- Cualquier proceso de toma de decisiones para aprobar una nueva piscicultura debe evaluar de forma sólida los impactos medioambientales acumulativos que pueda tener cada solicitud.
- Es esencial un seguimiento regular, la presentación de informes y una aplicación estricta de la normativa.



















