La aparición de manchas oscuras en el filete de salmón —conocidas como melanosis o “black spots”— se ha consolidado como uno de los principales desafíos de calidad para la industria salmonicultora. Más allá de su impacto visual, este fenómeno representa pérdidas económicas millonarias y una compleja problemática biológica que la ciencia aún busca comprender en profundidad.
Un reciente estudio desarrollado por Salmofood y publicado en la Revista Diferente, aporta nuevas luces sobre este proceso, integrando evidencia histológica, fisiológica y, por primera vez con alto detalle, un enfoque transcriptómico que permite observar lo que ocurre a nivel genético en el músculo del pez.
De manchas rojas a negras: la evolución de la melanosis
La investigación confirma que la melanosis no aparece de forma espontánea. Su origen se encuentra en lesiones iniciales denominadas “manchas rojas” (RFCs), asociadas a hemorragias y daño muscular agudo.
Estas lesiones pueden evolucionar hacia un estado crónico —las manchas negras o MFCs— caracterizado por inflamación persistente, fibrosis y acumulación de pigmento oscuro (eumelanina).
Este proceso refleja una transición desde un daño agudo a una respuesta inflamatoria prolongada, donde el tejido muscular sufre una profunda remodelación.

Un problema multifactorial en el corazón de la acuicultura
El estudio destaca que la melanosis es una condición compleja, sin una causa única. Entre los factores clave se encuentran:
- Microtraumas y manejo intensivo: golpes, muestreos o manipulación generan hemorragias internas.
- Hipoxia y necrosis grasa: condiciones de bajo oxígeno desencadenan daño celular y liberación de lípidos.
- Composición del alimento: dietas con alto contenido lipídico y desequilibrios de ácidos grasos aumentan la susceptibilidad.
- Agentes infecciosos: el virus PRV-1 no inicia la lesión, pero agrava su progresión inflamatoria.
- Condiciones de cultivo: densidad de peces y niveles de oxígeno influyen directamente en su aparición.
En Chile, la melanosis presenta mayor incidencia en zonas australes como Aysén y Magallanes, y afecta principalmente al salmón del Atlántico, con menor presencia en coho y trucha.
La clave está en los genes: el aporte del estudio transcriptómico
Uno de los mayores aportes del trabajo es el uso de transcriptómica, una herramienta que permite analizar miles de genes simultáneamente para entender los procesos biológicos implicados.
Los resultados revelan que la melanosis está asociada a:
- Activación del sistema inmune
- Procesos de inflamación crónica
- Apoptosis (muerte celular programada)
- Remodelación de la matriz extracelular
- Alteraciones en el metabolismo celular
Además, se identificaron más de 10.000 genes diferencialmente expresados en algunos tipos de melanosis, evidenciando la magnitud del fenómeno a nivel molecular.

Un hallazgo emergente: la senescencia celular
El estudio introduce un elemento innovador: la posible participación de la senescencia celular, un proceso en el que las células dejan de dividirse pero continúan activas, liberando compuestos inflamatorios.
Este mecanismo podría explicar por qué las lesiones se mantienen en el tiempo y evolucionan hacia estados crónicos, afectando la calidad del filete.
Impacto productivo y proyección para la industria
La melanosis no es solo un problema biológico, sino también económico. En mercados como Noruega, se estima que afecta hasta el 20–30% de los filetes, generando pérdidas millonarias.
Frente a este escenario, el estudio abre nuevas oportunidades:
- Desarrollo de biomarcadores tempranos
- Optimización de dietas funcionales
- Mejora en prácticas de manejo y bienestar animal
- Estrategias preventivas basadas en genética y nutrición
Una mirada integral para un desafío complejo
Las conclusiones son claras: la melanosis es el resultado de una cadena de eventos que combina daño físico, estrés metabólico, respuesta inmune y factores de cultivo.
El uso de herramientas ómicas, como la transcriptómica, marca un punto de inflexión en su estudio, permitiendo avanzar hacia soluciones más precisas y efectivas.
En un contexto donde la calidad del producto es clave para la competitividad global, comprender —y controlar— este fenómeno se vuelve esencial para el futuro de la salmonicultura.
Lea el estudio completo aquí: El código de la mancha: Patrones moleculares asociados a la melanosis en el filete de salmón


















