La iniciativa busca complementar y eventualmente modernizar los métodos tradicionales de evaluación del lecho marino bajo los centros de cultivo, utilizando análisis de ADN ambiental (eADN) para detectar cambios en la biodiversidad y anticipar el estado ecológico de los sedimentos.


Investigación de más de una década
El desarrollo de esta tecnología no es reciente. Desde 2015, Mowi ha trabajado junto a las empresas biotecnológicas Applied Genomics y Benthic Solutions para evaluar si la secuenciación genética puede utilizarse como herramienta para predecir las condiciones del lecho marino bajo los centros de cultivo de salmón.
Los estudios analizaron microbiomas bacterianos y eucariotas, así como organismos bentónicos de pequeño tamaño y diversos invertebrados presentes en los sedimentos. A partir de estos datos, los investigadores evaluaron si los patrones de biodiversidad detectados mediante ADN podían estimar de forma confiable el Índice de Calidad Infaunística (IQI), indicador utilizado por la autoridad ambiental escocesa para clasificar la salud del fondo marino.
Los resultados mostraron que las señales biológicas obtenidas mediante ADN pueden anticipar las clasificaciones que normalmente se obtienen con los análisis tradicionales de macrofauna.


Validación científica y apoyo del sector
Los conjuntos de datos generados en estas investigaciones también fueron incorporados en proyectos más amplios del sector acuícola, impulsados por el Sustainable Aquaculture Innovation Centre (SAIC), orientados a validar modelos basados en microbiomas que puedan utilizarse en evaluaciones regulatorias.
El objetivo de estas iniciativas es comprobar si la información genética del ecosistema bentónico puede transformarse en una herramienta confiable para la supervisión ambiental de la acuicultura, reduciendo tiempos y mejorando la capacidad de detección temprana de cambios ecológicos.
Dos sistemas de monitoreo en operación
Actualmente, los centros de cultivo de Mowi en Escocia utilizan dos enfoques distintos de monitoreo basados en ADN. El primero emplea información del microbioma bacteriano para modelar el índice IQI y apoyar las evaluaciones regulatorias.
El segundo método integra datos de bacterias, meiofauna e invertebrados bentónicos, lo que permite obtener una evaluación ecológica más amplia del estado del lecho marino.
Primer uso regulatorio en centros de cultivo escoceses
La Scottish Environment Protection Agency (SEPA) ya clasificó formalmente estudios del fondo marino en tres centros de cultivo de Mowi ubicados en Cheesebay utilizando evaluaciones basadas en ADN para determinar su cumplimiento ambiental.
De acuerdo con la compañía, se trata de la primera vez que este tipo de monitoreo se emplea en Escocia como herramienta para evaluar el desempeño ambiental de centros de cultivo de salmón.
Evaluaciones más rápidas y detección temprana
Los métodos tradicionales de monitoreo del lecho marino en acuicultura han cambiado poco desde su introducción en la década de 1980. En contraste, el análisis de ADN ambiental podría ofrecer tiempos de respuesta más rápidos y una mayor capacidad para detectar tendencias ecológicas durante el ciclo productivo.
Mowi señaló que, durante las primeras presentaciones regulatorias, la empresa asumirá costos analíticos adicionales asociados a estas técnicas con el objetivo de apoyar la validación del método y fortalecer la confianza de los reguladores en esta nueva herramienta de monitoreo ambiental.
















